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Tarragona amenaza con sancionar a los bancos dueños del Rancho Grande

La fachada del bloque Sant Andreu, 2-4, en el barrio de El Serrallo, se encuentra en mal estado y la mayoría de los pisos están ocupados de manera ilegal

CARLA POMEROL

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La Guàrdia Urbana ha acordonado el callejón adyacente al bloque conflictivo. FOTO: ALBA MARINÉ

La Guàrdia Urbana ha acordonado el callejón adyacente al bloque conflictivo. FOTO: ALBA MARINÉ

Aumentar la presencia policial en El Serrallo y exigir a las entidades bancarias que se hagan cargo de los pisos ocupados ilegalmente. Esta es la estrategia que tiene preparada el Ayuntamiento de Tarragona para acabar con la inseguridad en el barrio marinero de la ciudad.

La problemática se centra en el edificio número 2-4, de la calle Sant Andreu –conocido como el Rancho Grande–. Desde hace unos años, la mayoría de los pisos del bloque están ocupados por personas que, según el mismo Consistorio, generan conflictos entre la convivencia de los vecinos. Además, la fachada del inmueble está en pésimas condiciones. Hace unos meses, la Guàrdia Urbana decidió acordonar el callejón por riesgo a posibles desprendimientos.

El asunto preocupa mucha al equipo de gobierno, quien lleva meses manteniendo reuniones periódicas con la Associació de Veïns del Serrallo, con el objetivo de buscar soluciones al problema. En los encuentros también participan los cuerpos policiales que tienen competencias en el barrio. «Más allá de la fachada, que por supuesto que su estado es problemática, nos inquieta los conflictos generados por parte de los ocupas», apunta el portavoz del gobierno municipal, Xavi Puig.

Dos de las acciones que se llevan a cabo para minimizar la situación son, por un lado, aumentar la presencia policial en las calles interiores de El Serrallo y, por otro, exigir a los bancos y a los grandes tenedores –como por ejemplo, los fondos buitres– que sean responsables con los pisos de su propiedad y que no se desentiendan de sus obligaciones. Hace unas semanas, el Consistorio daba un ultimátum a las entidades bancarias. Ahora, el Ayuntamiento amenaza con hacer públicos sus nombres y con sancionarles. «Cuando han sido requeridos de manera reiterada y no han hecho caso, deben buscarse otras medidas. Supongo que querrán salvaguardar su reputación», asegura Puig.

Por su parte, desde la Associació de Veïns del Serrallo no se quiere hacer ninguna valoración y apuestan por seguir trabajando de manera discreta.

Punto negro

Los vecinos llevan años pidiendo una solución al problema. El Rancho Grande se ha convertido en uno de los focos más conflictivos del barrio. Las peleas e intimidaciones son constantes en el lugar y la Guàrdia Urbana reconoce que se trata de un punto negro de la ciudad

Son muchas las actuaciones que se han llevado a cabo por parte de la administración para erradicar el problema. Desde cortar la luz a los ocupas, hasta cortar la calle de al lado. Pero no ha surgido efecto. Pero el Ayuntamiento asegura que no se rendirá.

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