Tarragona Comercio

TGN mantendrá los once tramos de calles con terrazas

El Ayuntamiento decide prorrogar la iniciativa, si bien a partir del
1 de octubre los bares y restaurantes deberán volver a pagar la tasa

O. SAUMELL

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Imagen de una de las calles peatonalizadas desde mayo. FOTO: PERE FERRÉ

Imagen de una de las calles peatonalizadas desde mayo. FOTO: PERE FERRÉ

El Ayuntamiento de Tarragona ha decidido mantener los once tramos de calles que ha peatonalizado para potenciar el sector de la hostelería, muy tocado a raíz de la crisis económica y la paralización de la actividad por el coronavirus. Según ha podido saber este periódico, el gobierno municipal comunicará esta mañana la decisión al presidente de la Associació d’Hostaleria de Tarragona, Javier Escribano, en una reunión que se llevará a cabo a las nueve de la mañana y en la que tomará parte la concejal de Turisme i Domini Públic, Cinta Pastó (ERC).

Según las fuentes consultadas por este periódico, el ejecutivo de la Plaça de la Font avala esta medida que empezó a ejecutar el pasado mes de mayo –con el inicio del proceso de desconfinamiento–, tras solicitar un informe a la Guàrdia Urbana en el que la Policía Local confirmaba la «falta de quejas» y la buena respuesta que ha tenido la iniciativa. Asimismo, las mismas fuentes destacan que mantener la peatonalización «va en consonancia» con el proyecto Tarragona Ciutat 30, que busca priorizar al peatón sobre la presencia del vehículo privado en la ciudad.

De esta forma, las once calles que, parcialmente, ahora están ocupadas por terrazas mantendrán esta condición sine die. Estas vías son Nou de Sant Oleguer, Misericòrdia, Rebolledo, Cartagena, Sant Andreu, Martí d’Ardenya, Fortuny, Governador González, Reding, Soler, Cercantes y Cós del Bou.

Precisamente, en una entrevista con el Diari de hace diez días, el alcalde Pau Ricomà (ERC) aseguró que en sus planes «está el hecho de que los ciudadanos ganemos espacio», pero puntualizó que «queremos hacerlo de una manera ordenada, y no como una respuesta a una necesidad como hicimos», de forma que, en paralelo, se lleven a cabo «actuaciones urbanísticas».

Pese a ello, la diferencia con la situación actual será que a partir del próximo 1 de octubre los bares y restaurantes deberán volver a pagar la tasa de ocupación de la vía pública, un tributo que no abonan desde el inicio de la crisis sanitaria del coronavirus de mediados del pasado mes de marzo. Sobre ello, en la entrevista con el Diari, Ricomà afirmó que «lo que importaba era ayudar a un sector en el que trabaja mucha gente, y lo hemos hecho. Si hacemos la comparación sobre lo que ha hecho el Ayuntamiento de Tarragona respecto a otros municipios, creo que aguantamos sobradamente», indicó.

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