Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Sin transporte público nocturno desde el aeropuerto de Barcelona a Tarragona

Los retrasos en los vuelos que llegan a última hora de la noche ha puesto de manifiesto la falta de conexiones. La empresa Plana se plantea ampliar los horarios de cara al próximo verano

Núria Riu

Whatsapp
La línea de autobús entre Tarragona y el aeropuerto tiene una importante demanda durante los meses de verano. Foto: Pere Ferré

La línea de autobús entre Tarragona y el aeropuerto tiene una importante demanda durante los meses de verano. Foto: Pere Ferré

Tirados en el aeropuerto de Barcelona toda la noche por falta de transporte público hasta Tarragona. Es la situación que vivía hace unos días un grupo de amigos de la ciudad que llegaba de sus vacaciones en un vuelo a las 00.30 horas. Un avión que acabó retrasándose y finalmente aterrizó cuando faltaban pocos minutos para las tres de la madrugada. «Habíamos comprado el viaje de ida y vuelta con el autobús, sin fijarnos que en aquellas horas ya no había ninguna conexión», explican.

En esta hora hacía rato que había salido el último autobús desde la Terminal 1 del aeropuerto Josep Tarradellas a Tarragona. Está programado para las 24.00 horas de la noche. Mientras, que el primer bus de la mañana no arranca hasta las 9.15 horas. Son más de nueve horas en las que, aunque minoritaria, hay una demanda en el servicio.

Las alternativas son limitadas. Y en transporte público inexistentes. Una posibilidad es coger el tren desde el aeropuerto a la estación de Sants y desde allí otro hasta Tarragona. No obstante, el primer convoy que hace este último trayecto no sale hasta las 6.28 horas de la mañana.

Ante esta situación toca esperar, movilizar a un familiar o amigo o intentar si hay un sitio libre en el hotel del aeropuerto (tan solo tiene nueve habitaciones y una suite, se paga por horas y el precio más bajo es a partir de 165 euros). Finalmente, la mayoría de los afectados acaban cogiendo un taxi. Una opción que, de acuerdo con las tarifas que muestra la aplicación del Àrea Metropolitana de Barcelona, cuesta 144,95 euros. Sumándole los extras que se pagan por el equipaje, la factura final puede alcanzar prácticamente los 200 euros.

La situación que viven los viajeros de Tarragona contrasta con la de los usuarios que viven en lo que se considera ciudades de proximidad del aeropuerto, que tienen durante toda la noche un servicio nocturno de autobús. Asimismo, las limitaciones horarias en esta franja no se producen en el viaje en sentido contrario, es decir, el que comunica Tarragona con El Prat. En este caso, el primer autobús sale a las 4.00 horas, un convoy que cubre la demanda para aquellos vuelos previstos durante la primera hora.

Un servicio más solicitado

La línea regular de autobús entre Tarragona y el aeropuerto tiene una gran demanda. La fiabilidad en el servicio y el hecho de que tarde una hora y diez minutos desde el punto de salida a las puertas de la Terminal 1 son los aspectos que valoran más positivamente sus usuarios. Incluso el vehículo privado tiene dificultades para competir con esta alternativa, a pesar de los 14,95 euros de coste que tiene el billete de ida o vuelta. Y esto hace que su demanda haya ido en aumento, según reconoce el operador.

Tan solo durante el año pasado, 174.063 pasajeros utilizaron el bus que realiza la conexión de Tarragona al aeropuerto, una cifra que este año, tan solo en el periodo de enero a julio ya alcanzaba las 95.666 personas. El dato no incluye los usuarios de otras poblaciones de la Costa Daurada como son Torredembarra, Altafulla, La Pineda, Salou, Cambrils y Reus. El autobús no tan solo es utilizado por los residentes en estos municipios, sino que es la opción que escoge la mayoría de los turistas que pernoctan en los hoteles de la costa. Según la empresa Plana, el total de usuarios se sitúa alrededor de las 360.000 personas al año.

Sobre los viajeros que se quedan sin autobús por la noche, el gerente de la empresa Plana, Josep Albert Vallcorba, reconoce que «es una situación que se ha puesto de manifiesto especialmente en los últimos tiempos, cuando han surgido problemas de retrasos en algunos vuelos, lo que hace que cuando estos llegan después ya no haya autobús».

Retrasos que se suman

Vallcorba apunta directamente a compañías como Vueling, que en su operativa desde el aeropuerto de Barcelona tiene muchas quejas por el incumplimiento de los horarios. «El problema está en que cada vuelo que se va retrasando suma, y al final del día hay todo lo acumulado, lo que hace que esta gente se quede tirada», decía el operador de la línea. Argumenta que «al tratarse de una línea que no tiene ninguna subvención, las expediciones siempre se han programado de acuerdo con la demanda». Y dado que los servicios nocturnos son menos concurridos, el autobús de las 24.00 horas es el último.

Pese a ello, y teniendo en cuenta los usuarios que ahora mismo deben permanecer en el aeropuerto por la noche, la compañía asegura que está trabajando ya en una reordenación en el servicio.

Cambios en el servicio

Los cambios afectarán a las conexiones en autobús hacia el aeropuerto y con la ciudad de Barcelona. La empresa de transportes asegura que se está haciendo en vistas a la entrada en funcionamiento de la nueva variante ferroviaria de la costa, lo que acabará alterando las comunicaciones terrestres de municipios como Salou, Cambrils y Vila-seca.

Teniendo en cuenta este nuevo escenario, Josep Albert Vallcorba avanza que se está estudiando la posibilidad de que, de cara a la próxima temporada de verano, se amplíe el horario desde el aeropuerto a Tarragona con un nuevo autobús. «Saldría a la una y media o a las dos de la madrugada y la idea sería que actuase como un coche escoba para recoger a toda esta gente que llega más tarde», describe el operador.

La conexión con el aeropuerto de Barcelona es una de las apuestas de la compañía de transporte. Se ponía en funcionamiento en el año 2008 y el crecimiento progresivo ha sido «espectacular», según reconoce Vallcorba. Se ha conseguido especialmente incrementando las frecuencias durante el verano con catorce expediciones de ida y otras catorce de vuelta.

Temas

Comentarios

Lea También