Ricomà abre la vía del PSC en TGN

El alcalde de Tarragona aplaza el pleno de presupuestos previsto para este jueves e inicia ahora un periodo «no dilatado en el tiempo» para seguir negociando con En Comú Podem y sondear a los socialistas

OCTAVI SAUMELL

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Parte del grupo socialista, en la parte superior, durante un momento del último pleno municipal del 17 de diciembre. FOTO: ÀNGEL ULLATE

Parte del grupo socialista, en la parte superior, durante un momento del último pleno municipal del 17 de diciembre. FOTO: ÀNGEL ULLATE

Vaya por delante que no es una inocentada: el año 2021 puede acabar con sorpresa mayúscula en la Plaça de la Font. Después del «no» inicial de Carla Aguilar (ECP) a los presupuestos de 2022, ahora el alcalde Pau Ricomà (ERC) se plantea levantar el veto al PSC y negociar una posible abstención de la formación socialista que, de esta manera, le permita esquivar la convocatoria de una moción de confianza para poder aprobar las cuentas del próximo año.

Fuentes del equipo de gobierno municipal (ERC-Junts per Tarragona-CUP) aseguraron ayer a este periódico que, pese a que la intención inicial era llevar a cabo este mismo jueves el pleno de presupuestos, finalmente el máximo representante republicano ha decidido aplazar sine die su convocatoria para «reabrir un periodo de conversaciones no dilatado en el tiempo con los partidos que han presentado propuestas para el presupuesto». De hecho, las fuentes consultadas indican que ayer ya hubo un primer contacto entre Esquerra y socialistas para concretar una reunión para el deshielo, que podría agendarse para mañana miércoles.

Negociación en paralelo

De esta forma, el ejecutivo de Ricomà compatibilizará en los próximos días una doble vía para intentar sumar el voto que le falta para poder tener cuentas. Por un lado, ayer mismo hubo un nuevo contacto entre Esquerra y Carla Aguilar, mientras que esta semana se abrirá la opción de un PSC que, hasta la fecha, no aparecía en las quinielas como un posible aliado para que el Saló de Plens avale las previsiones económicas. Las fuentes consultadas indican al Diari que ayer fue el propio alcalde quien conversó con la líder de En Comú Podem, mientras que el portavoz de ERC –Xavier Puig– fue quien sondeó a Sandra Ramos (PSC). Todo ello tiene el objetivo de acelerar las conversaciones y evitar una cuestión de confianza que, a la vez, podría abrir la puerta a una moción de censura. Y esto es un melón que nadie sabe cómo puede salir y que podría no interesar ni a ERC ni a PSC.

Cabe recordar que el pasado jueves, en la comisión de Serveis Centrals previa, en teoría, al pleno de pasado mañana –que no se convocará– tanto Comuns como PSC votaron en contra de la propuesta de presupuesto, por lo que el organismo interno informó desfavorablemente del texto. Si en los próximos días se modifica el documento, la resolución resultante no podrá ir directamente al Saló de Plens, sino que deberá volver a pasar por una nueva comisión. Todo esto hace prever que, en caso de que pueda haber un posible acuerdo con alguna de las dos formaciones, las cuentas no pasarían por el pleno municipal hasta después de las fiestas de Navidad y que, como muy pronto, entrarían en vigor a mediados de febrero, ya que una vez avaladas por el Saló de Plens se abre un periodo de un mes de exposición pública para posibles alegaciones.

Frialdad de la CUP

La propuesta de Esquerra de sondear al PSC fue acogida ayer con distancia y frialdad por parte de la CUP. Debe recordarse que este partido llevó al gobierno socialista a los juzgados por temas como el contrato de la basura o la Budellera, y que ejerce como acusación en el caso Inipro contra el exalcalde Josep Fèlix Ballesteros y la concejal Begoña Floria, por quienes solicita penas de 13 y 10 años de prisión, respectivamente. «El PSC planteó unas propuestas a las que se darán respuesta, al igual que se dio a las planteadas por ECP, con quien queremos seguir hablando», afirmaron ayer fuentes del grupo municipal de las cupaires, las cuales de esta forma se desmarcaron del objetivo de conversar en profundidad con los socialistas.

Asimismo, el otro socio de gobierno de Ricomà –Junts per Tarragona– no bloqueará las negociaciones. «No se han cerrado o abierto vías. Es un presupuesto que debe aprobarse en el plenario y, por esto, están abiertas todas las opciones y alternativas», aseguró ayer al Diari el portavoz de los juntaires, Dídac Nadal.

«Hablar de todo el presupuesto»

Por su parte, la portavoz del PSC –Sandra Ramos– confirmó ayer que su formación «se sentará» a hablar con el ejecutivo local. Hace dos semanas, los socialistas presentaron un paquete de propuestas valorado en ocho millones de euros para incorporar al presupuesto. Sin embargo, alertan que «estas las pusimos sobre la mesa sin tener el detalle de las cuentas», por lo que alertan que «si hablamos, queremos hacerlo del conjunto de todo el presupuesto, no solo de lo que propusimos».

Entre las medidas que presentó el PSC están el proyecto socialista para hacer una realidad el intercambiador de Battestini, la reforma del antiguo edificio del Banco de España, la Illa Corsini, la videovigilancia o acabar el Palau d’Esports Catalunya. «Las cuentas que pasaron el jueves por la comisión son un drama. Esto ya no va de aprobar un presupuesto, sino de salvar a Tarragona del desastre», indicó ayer Ramos, quien recordó que «en los doce años del gobierno Ballesteros siempre se logró aprobar las cuentas: primero con Esquerra y, después, con el PP, CiU, Unió Democràtica o Ciutadans». Asimismo, Ramos considera que una de las claves de la situación actual es que el gabinete de la Plaça de la Font «esperaba que las direcciones nacionales de ERC y Comuns les hicieran el trabajo e incluyeran a Tarragona en el pacto de presupuestos para la Generalitat y Barcelona».

PP y Cs ven «incapacidad»

Las opciones de ECP y PSC son las únicas vías para evitar la cuestión de confianza, ya que Cs, PP y No Adscrits rechazan por completo el presupuesto. «No compartimos muchas de las previsiones y, además, es lamentable que nos enviaran el contenido ni 48 horas antes de la comisión», indica la portavoz de la formación naranja, Lorena de la Fuente, quien denuncia «los problemas y los palos a las ruedas que nos ponen para pedir más información».

Por su parte, desde el PP se lamenta que «la incompetencia del gobierno de Ricomà ha llegado a su máxima expresión», según indica José Luis Martín, quien añade que «Tarragona no se merece seguir así ni un día más». Finalmente, Sonia Orts (No Adscrita), afirma que que «el gobierno local ha llevado a Tarragona al desastre. Y la falta de capacidad para negociar unos presupuestos para es una muestra más de ello».

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