Tarragona Seguridad

Ricomà intensifica el control a las terrazas a raíz del confinamiento del Segrià

El alcalde anuncia una mayor inspección tras la «relajación» que se ha detectado en los últimos días y alerta que «debemos tomarnos muy en serio» la situación que se vive en Lleida

OCTAVI SAUMELL

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Aspecto que ofrecía ayer por la tarde la Plaça de la Font, con una notable afluencia de clientes en las terrazas. FOTO: Pere Ferré

Aspecto que ofrecía ayer por la tarde la Plaça de la Font, con una notable afluencia de clientes en las terrazas. FOTO: Pere Ferré

El Ayuntamiento de Tarragona intensificará desde esta semana la inspección, control y las posibles sanciones a las terrazas que no cumplan con la obligada distancia de dos metros y el protocolo sanitario para evitar contagios del coronavirus entre sus clientes. Así lo anunció ayer el alcalde, Pau Ricomà (ERC), tras el nuevo confinamiento que la Generalitat de Catalunya ha decretado en la comarca del Segrià, después de acreditarse un notable incremento de los positivos de Covid-19 durante los últimos días en tierras ilerdenses, lo que llevó al ejecutivo autonómico a actuar y cerrar desde el sábado el acceso y la salida del entorno de la capital de la Terra Ferma.

A raíz de la situación que se vive en Ponent, ayer el máximo representante municipal publicó un vídeo en el que aparece junto al presidente de la Associació d’Empresaris de l’Hostaleria de la ciudad, Javier Escribano, en el que ambos apuestan por lanzar un mensaje conjunto de «responsabilidad» a los propietarios de bares, cafeterías y restaurantes, «pero también a la ciudadanía en general», según detalló el edil republicano. El motivo es la «relajación» que se ha evidenciado durante las últimas semanas, con imágenes de terrazas llenas sin mantener la distancia de seguridad entre sillas y mesas, especialmente en la Plaça de la Font.

Los hosteleros temen que un rebrote «provocaría cierres y la pérdida de muchos empleos»

Ambos responsables hicieron hincapié en remarcar el hecho de que «se deben seguir manteniendo todas las precauciones con sensatez y responsabilidad», ya que el confinamiento que se ha tenido que decretar de urgencia este fin de semana en la comarca del Segrià «nos lo tenemos que tomar como un aviso muy serio de lo que nos puede pasar aquí y en todas partes», apuntó Ricomà.

El alcalde mostró su preocupación «por la relajación de las medidas de seguridad con que algunos establecimientos están actuando. Algunas terrazas no mantienen las distancias exigidas», denunció el máximo responsable municipal, quien avanzó que el Consistorio «intensificará las inspecciones y las sanciones». Ricomà enfatizó, asimismo, que el cumplimiento de las exigencias sanitarias «no se conseguirán si no se hace con la actuación responsable de todas las personas: propietarios y clientes».

La oposición avala la medidad, pero la CUP exige más vigilancia «en las playas»

Javier Escribano destacó que su entidad «siempre estará al lado de los empresarios que trabajan honradamente y cumplen con la normativa vigente, pero nunca con aquellos que se saltan las normas». El presidente de los hosteleros animó a los ciudadanos a «ir a las terrazas y restaurantes que sí cumplen con la normativa y nos garantizan la salud de todos», y alertó de que si hay que volver a paralizar la actividad por un rebrote en Tarragona esto «supondrá la pérdida de muchos puestos de trabajo y algunos establecimientos tendrán que cerrar para siempre».

Consenso político

Las formaciones de la oposición avalan el incremento del control anunciado ayer. «Es necesario que se sancione si la gente no cumple con la normativa», asegura Berni Álvarez (PSC), quien añade que «la reciente demonización del sector ha sido por falta de un control real», y apuesta por « convocar urgentemente una mesa con el sector para tratar todos los temas». En la misma linea se expresa Rubén Viñuales, quien avala la decisión porque «es una reivindicación de la propia asociación».

Dídac Nadal (Junts) reivindica que «ya no es una cuestión estrictamente de regulación, sino de una mayor conciencia colectiva: distancia, mascarilla, desinfección de manos... Necesitamos que sean hábitos constantes entre toda la población», afirma el edil.

Eva Miguel (CUP) reivindica que «si existen incumplimientos debe sancionarse, independientemente de la situación que haya por explotación laboral en el Segrià», y apunta asimismo, a realizar una mayor vigilancia «en las playas».

Finalmente, José Luis Martín (PP) avala que «se cumplan las medidas de control», a la vez que «celebra» que «al fin el alcalde se reúna con los hosteleros». «Esperamos que el Ayuntamiento también adopte medidas eficaces de ayuda al sector», resaltó.

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