Retrasos de 30 minutos y masificaciones en una mañana de caos ferroviario en Tarragona

Las obras en la estación de Sants han afectado a la puntualidad de unos 2.000 convoyes desde finales de agosto

NÚRIA RIU

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Usuarios esperando para subir al tren desde la estación de Tarragona ciudad.  FOTO:  fabián acidres

Usuarios esperando para subir al tren desde la estación de Tarragona ciudad. FOTO: fabián acidres

Primera noche de toque de queda y la jornada de ayer arrancaba con una mañana de aglomeraciones en el interior de los trenes y la indignación de unos usuarios, que no acaban de comprender por qué las autoridades sanitarias no obligan a reducir el aforo en el transporte público. Este lunes la situación fue especialmente problemática en el conjunto del sistema ferroviario de Catalunya, debido a las obras que se están ejecutando en la estación de Sants.

Coincidiendo con el fin de semana Adif planificó una fase decisiva de las obras, con afectaciones sobre varias líneas que debían finalizar el domingo por la noche. Sin embargo, los trabajos presentaron complicaciones y el ente gestor de infraestructuras no pudo entregarlos a tiempo, lo que se tradujo en una reducción de la capacidad operativa de dicha estación, que afectó a todo el servicio de Cercanías desde primera hora de la mañana.

Sants centraliza todos los enlaces de Cercanías, por lo que los usuarios de las líneas R-13, R-14, R-15, R-16 y R-17, que son las que enlazan con las comarcas tarraconenses, también se vieron afectadas por el problema. «Todos los días cojo el tren de las 5.55, que es el primero de la mañana, pero hoy (ayer para el lector) no llegó hasta las 6.15. Iba con mucho retraso, pero es que además paró en estaciones en las que no lo hace nunca», lamentaba Carmen Quinteros. Habitualmente este convoy llega a las 7.25 horas de la mañana a Barcelona. Ayer lo hizo «a las 8.10-8.15». «Hemos tenido que avisar al instituto, para decirles que llegábamos tarde por culpa de un problema con el tren», añadía.

Quinteros estudia un ciclo superior en Barcelona. Comparte el viaje con otras dos compañeras: Maria Martí y Hanane Ait Yetto, que lamentaban que tengan que viajar «en una lata de sardinas». «Es un tren que suele ir lleno, porque es el primero, pero no al nivel de esta mañana. Antes de llegar a Barcelona ya iba repleto con mucha gente de pie, que se te echaba encima», lamentaba Quinteros.

Al verse reducida la capacidad operativa de la estación, Renfe se vio obligada a reducir el número de convoyes que habitualmente prestan el servicio de Cercanías. «Esto ha hecho que hayan podido producirse colapsos y aglomeraciones puntuales», lamentaba el portavoz de Renfe, Antonio Carmona. A primera hora de la mañana los retrasos en el servicio superaron los treinta minutos, mientras las imágenes de vagones con gente viajando de pie, sin distancias de seguridad, se repitieron a lo largo de toda la mañana a través de las redes sociales.

Antes de las nueve de la mañana, Adif daba como operativa la vía 12, por lo que podía recuperarse parcialmente la normalidad en el servicio. Sin embargo, la vía 11 –la otra por la que circulan los convoyes de Cercanías– no se prevé que pueda volver a entrar en servicio hasta hoy por la mañana.

Las obras en Sants aún se alargarán unos cuantos meses. En principio, ahora tiene que finalizarse la parte con el Passeig de Gràcia y se trasladarán a la zona de Plaça Catalunya, por lo que los usuarios de las comarcas tarraconenses no se verían tan afectados. Según Renfe, desde finales de agosto más de 2.000 convoyes han registrado retrasos a causa de las obras.

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