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Que no decaiga la vida social: vermut, caña y catas ‘on line’

Quedadas virtuales. Grupos de amigos tarraconenses se citan en apps como Zoom o Houseparty para charlar, beber o cenar... y darse buenas noticias, como un embarazo

Raúl Cosano

Whatsapp
Una conversación entre amigas a través de la aplicación Zoom.

Una conversación entre amigas a través de la aplicación Zoom.

Hay quien se ha querido llenar la agenda como si aquí no pasara nada y mantener la vida social pantalla mediante. Para ello, hay un arsenal de app que vive un boom al amparo de esa necesidad humana de conectarse y compartir. 

Existen aplicaciones clásicas de la videollamada como Skype o FaceTime, pero otras de reciente éxito, como Houseparty o Zoom; todas son válidas para verse las caras durante la cuarentena entre amigos o familia o mantener, dentro de lo que cabe, una cierta normalidad. 

«Hemos ido haciendo quedadas con nuestros amigos para seguir viéndonos y pasar un buen rato. Ha ayudado bastante a pasar la angustia de los primeros días», cuenta Ana, una tarraconense sumida en una rutina de actos y reuniones virtuales. «Hicimos un FaceTime con una pareja amiga de Barcelona y aprovechamos para que nos enseñaran su piso nuevo. Nos hicieron un tour por la casa», cuenta. 

La cuarentena incluso ha procurado encuentros entre personas alejadas. «Viviendo en diferentes ciudades y con horarios distintos, a veces cuesta encontrar hueco para quedar. Con esto conseguimos vernos sin complicaciones de agenda y trabajos», reconoce Ana. 

Vermut 'on line' entre varias amigas reusenses. 

Confinarse no significa renunciar a las risas, el asueto y la diversión. Ana llegó a juntar hasta a ocho personas en un chat: Cris desde Suiza, Yasmin desde Torredembarra, Mar y Gloria desde Barcelona, Marina desde Caspe, Rebeca desde La Canonja y Mercè y la propia Ana desde Tarragona. El ocio grupal desde la reclusión da para mucho. En medio de esta crisis en los hogares sigue latiendo la vida y también hay buenas noticias. Aina y Jordi han presentado a Guiu, su hijo recién nacido en pleno estado de alarma, por videoconferencia tanto a familiares como a amigos. 

En esa macroquedada de ocho amigas también hubo lugar para una nueva buena. «Marina nos dijo vía WhatsApp que estaba embarazada. Ella vive en Caspe y quería venir para decirlo en persona porque está de tres meses pero no ha podido. Así que durante una cena ‘on line’ nos enseñó las ecografías», cuenta Ana, acostumbrada a emplear la aplicación Zoom. «Es muy práctica y la imagen es muy buena. Además, si usas ordenador no tienes que descargarte nada». 

Ana, junto a Albert, su marido, quedan asiduamente para tomar el vermut ‘on line’ con otras parejas de Tarragona. Esa suerte de aperitivo se ha convertido en feliz hábito para algunos jóvenes. En Reus, también Jordina tira de app para mantener el contacto con las amigas de siempre. «Nos conocemos desde toda la vida a raíz de jugar a básquet en el Reus Deportiu. Ahora, en lugar de tomar una cerveza en el bar después de trabajar, quedamos un par de noches y aprovechamos para hablar con Irene, que vive en Francia, y con Esther, que está en Barcelona», relata Jordina.

Los domingos son sagrados para aquel que quiera fomentar la confraternización internauta en estas horas de bajón emocional. A las 12.30 horas, Jordina y sus amigas se emplazan para hacer el vermut. 

Pero no quedan ahí los pasatiempos. Gonzalo, Adrián y Jordi conversan por Skype varias veces por semana y se retan ‘on line’ al Risk, el clásico juego de mesa de estrategia ahora disponible en la plataforma Steak. Proponer planes y mantener viva la llama del fin de semana es cuestión de imaginación. Ana, experta en este forzoso planning digital, brinda más sugerencias: «Nos hemos apuntado a una cata de quesos ‘on line’ con unos amigos». Las marcas impulsan actividades de ese tipo, que también incluyen las catas de vino o  visitas a toda clase de monumentos.

A veces, reponerse a la angustia global y cultivar el buen humor es solo una cuestión de actitud, de pequeños detalles. «Para el viernes casi todas las amigas intentamos arreglarnos. Llevamos ropa algo diferente que nos hace sentir mejor, algunas con maquillaje…», admite Ana, antes de concluir con un último hallazgo, una quedada virtual para hacer tutoriales de maquillaje e intercambiar consejos; en tiempo de pandemias todo entretenimiento es bueno contra los pesares. 

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