Los proyectos de Tarragona salpicados por el coronavirus

Ayuntamiento y Generalitat han parado las obras que tenían en marcha en estos momentos, mientras que algunas de las inversiones previstas podrían tener que reconsiderarse

Núria Riu

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Imagen de ayer de las obras en el Centre Obert Penitenciari. FOTO: Pere Ferré

Imagen de ayer de las obras en el Centre Obert Penitenciari. FOTO: Pere Ferré

El decreto del estado de alarma, que el Congreso de los Diputados prolongó esta semana hasta el día 11 de abril, no hablaba sobre la suspensión de obras públicas o privadas. No fue hasta el día de ayer, cuando el presidente Pedro Sánchez anunció que se endurecían las medidas adoptadas, y se declaraba el confinamiento total durante un periodo de quince días, que se paralizó en su totalidad esta actividad. 

Mientras tanto, algunos ayuntamientos, como el de Tarragona, ya habían decidido actuar por su cuenta y habían tomado cartas en el asunto, dentro de sus limitaciones. Un decreto de alcaldía del pasado día 20 suspendía todos los contratos de obras adjudicados por el Consistorio, que estuvieran vigentes en la fecha de declaración de las medidas de propagación del Covid-19, salvo aquellas que fueran acordadas «por emergencia». Una decisión que finalmente este viernes la Generalitat también adoptó, después de que esta última semana había dado algunos rodeos. 

La portavoz del Govern, Meritxell Budó, aseguró que de las 37 intervenciones en marcha, 17 ya se habían paralizado y que el viernes lo harían las que todavía continuaban.

Esta situación deja en stand by algunos proyectos que ahora mismo estaban en marcha en la ciudad de Tarragona. Asimismo, a nadie se les escapa que el gasto económico que supone para las diferentes administraciones el conjunto de medidas que se están adoptando, obligará a hacer ajustes en las cuentas que ya había aprobado el Ayuntamiento –el pasado mes de diciembre– y que estaba pendiente de aprobar la Generalitat, en las próximas semanas. 

Por el momento, el Ayuntamiento asegura que «aún es temprano» para hacer cualquier tipo de valoración. Pero si a lo largo de este periodo, la administración local deja de percibir ingresos –como la tasa de ocupación del espacio público, que pagan las terrazas– las previsiones económicas que se hicieron a finales de año no podrán cumplirse. Una situación que, por tanto, obligará a reconsiderar algunas de las obras previstas para este ejercicio.

Amfiteatre
Uno de los proyectos que ha parado el Ayuntamiento son las obras en el Amfiteatre, que habían empezado el pasado 9 de marzo. Se trata de una intervención que debe permitir el refuerzo y restauración del muro perimetral del monumento, para mejorar la contención de las escaleras del Miracle. Esta primera fase de obras está presupuestada en 46.600 euros y, según los cálculos iniciales, debía prolongarse por espacio de tres meses. De momento, hace una semana que no se está trabajando y seguirá otras dos así. Esto alterará también el calendario para seguir con las fases posteriores, ya que la inversión total prevista para este año supera los 250.000 millones de euros.

El Amfiteatre permanece cerrado desde el 27 de septiembre. Foto: P.F.


Hay otros tres proyectos que paralizó el Ayuntamiento. Son los trabajos en la cubierta del local de la Colla Castellera Sant Pere i Sant Pau; la actuación en la calle Pons d’Icart, en la que se están eliminando las barreras arquitectónicas para facilitar la accesibilidad a la pasarela del Miracle; y la nueva promoción de viviendas de protección oficial, en la calle López Peláez.

PP10
La urbanización del plan parcial 10, entre el Anillo Mediterráneo y la T-11, está adjudicada y estaba previsto que las máquinas empezaran a trabajar en este sector durante la segunda quincena del mes de abril.

El contrato con la UTE formada por Comsa y Rogasa está firmado. No obstante, la situación de excepcionalidad que estamos viviendo en estos momentos hace más que improbable que este proyecto arranque antes de finalizar el mes de abril. Más aún, teniendo en cuenta que el Ayuntamiento forma parte de la Associació de Administrativa de Cooperació. 

El inicio de las obras es el paso previo para que Ten Brinke escriture la compraventa de los terrenos y vaya concretando su proyecto comercial. 

Banc d’Espanya y Porta Tarraco
Son dos de las grandes inversiones que ha anunciado el Gobierno de Pau Ricomà para este ejercicio. La recuperación del antiguo edificio del Banc d’Espanya cuenta con una ayuda Feder de casi más de dos millones de euros, mientras la administración local debe aportar otros dos. 

Ayuntamiento, URV y cinco centros de investigación del territorio van de la mano en este proyecto que apuesta por la recuperación de este inmueble, y su transformación en centro para la transferencia de la ciencia y el conocimiento. El inicio de las obras no estaba previsto hasta finales del año que viene. Mientras tanto, debía avanzarse en la fase de definición del proyecto. Y es que, si no se cumple con el calendario, podría perderse la ayuda obtenida. 

En una situación similar está el proyecto de Porta Tarraco, el centro de bienvenida a la Tarragona romana, que cuenta con una subvención de 300.000 euros de la Direcció General de Turisme. Por su parte el Ayuntamiento deberá aportar el otro 50%. 

Centre obert
Esta semana las máquinas seguían trabajando en el Centre Penitenciari Obert (CPO), ubicado en el solar que hay al lado al lado del cuartel de la Guardia Civil. Se trata de un equipamiento, que ha despertado un importante rechazo entre el vecindario del Parc Francolí, ya que acogerá los internos en régimen de tercer grado que en la actualidad cumplen su condena en la cárcel de la avenida República Argentina. 

La Generalitat paró la obra el pasado viernes, así como también se frenaba la construcción de la nueva escuela en la Vall de l’Arrabassada. En este caso, supone un nuevo palo en las ruedas que puede acabar truncando los planes del Govern, que tenía previsto que el nuevo centro abriera sus puertas de cara al curso 2020-2021, a pesar de que los calendarios ya iban muy ajustados.

MNAT
Las obras de rehabilitación de la sede central del Museu Nacional Arqueològic de Tarragona han seguido al ralentí estos últimos días. También habían continuado los trabajos de construcción del nuevo Moll de Balears y la rehabilitación de la antigua sede de la Autoritat Portuària. Así lo informó el Port, quien aseguró que «se había rebajado el ritmo», pero que no podían suspenderse las actuaciones adjudicadas.

A partir de mañana, todos estos trabajadores deberán quedarse en casa. También estará en la misma situación el personal de las obras impulsadas por particulares que estos días también habían seguido adelante. Finalmente ayer el presidente Pedro Sánchez anunció que se endurecían las medidas adoptadas. La situación de emergencia sanitaria está fuera de control, lo que obliga a frenar aún más la actividad, a pesar de que el Gobierno lo había descartado, para que el batacazo sobre la economía no fuera tan duro.

Y es que a nadie se le escapa que la situación actual no tan solo ralentizará los proyectos en marcha, sino que habrá ajustes en algunas intervenciones que estaban pendientes. ¿Qué pasará con los 550.000 euros para el carril bici desde Sescelades al Campus Catalunya, los 86.300 para el Camp de Mart o los 50.000 para el Centre d’Art Mercat del Fòrum, entre otros? ¿Los nuevos presupuestos de la Generalitat mantendrán la partida para la Ciutat Residencial  y la rehabilitación de la Muralla? ¿Qué pasará finalmente con la comisión de estudio sobre Iqoxe? Los interrogantes encima de la mesa son muchos. 

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