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La URV recomienda no ir de Erasmus al Reino Unido

Ofrece cambiar de destino a los alumnos que tienen asignado estudiar allí el próximo curso 

Raúl Cosano

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Marta Caballé, que cursa Educación Infantil en la URV, tiene una beca Erasmus+ y hace prácticas en un colegio de Londres. FOTO: DT

Marta Caballé, que cursa Educación Infantil en la URV, tiene una beca Erasmus+ y hace prácticas en un colegio de Londres. FOTO: DT

Tiempos de incertidumbre y expectativa en la URV, que mira con atención la afectación que el Brexit puede tener en la beca Erasmus, todo un icono de la cohesión continental y de la educación superior en las tres últimas décadas. La universidad tarraconense sostiene que «los estudiantes que han iniciado su movilidad antes de hacerse efectivo el Brexit tienen garantizada la financiación». Ahora bien, el problema viene sobre todo de cara al futuro más inmediato del próximo curso. 

En esta situación, como en otros ámbitos donde el panorama es incierto, hay una fecha marcada: el 29 de marzo, día fijado para el Brexit. «Si los alumnos quieren iniciar una movilidad Erasmus posterior a la fecha efectiva del Brexit, no lo tendrán garantizado», explica la URV, que apela a la cautela y «recomienda a los estudiantes escoger un destino que no sea el Reino Unido si quieren asegurarse la ayuda económica». 

Es decir, esa contribución económica en forma de beca puede estar en el aire si se concreta un Brexit con condiciones duras y restrictivas. A pesar de ese llamamiento, la URV alaba las posibilidades del Reino Unido como lugar en el que complementar la formación: «El país británico es un destino muy atractivo para los alumnos de todos los estudios, de manera que la universidad ha optado por mantener la asignación al Reino Unido, a la vez que se da opción de cambiar de destino». 

«Creo que mis ayudas no se verán afectadas, pero hasta que no haya una resolución no lo sabremos con certeza», Marta Caballé
Estudiante en la URV

Es decir, a quien haya seleccionado el Reino Unido como lugar donde hacer su Erasmus, la URV le propone un plan B, eligiendo otra opción «una vez se conozcan las condiciones finales de movilidad al Reino Unido». 

De cara al curso 2019-20, hay 43 alumnos que, por el momento, tienen una movilidad prevista al Reino Unido. El número es sensiblemente inferior al regsistrado el curso pasado (54) y está bastante por debajo de otros años recientes en los que la cifra se disparaba hasta los 73 intercambios. Sin embargo, la cifra actual puede aumentar, ya que aún quedan por abrirse tres plazos de movilidad de prácticas. Desde el curso 2011-12, 434 alumnos de la URV han hecho el intercambio con el Reino Unido, en planes tanto de estudios como de prácticas. 
La URV, junto con las otras universidades públicas catalanas, considera prudente esperar hasta el 29 de marzo «para tener elementos más fiables» de cara a la toma de decisiones. Al mismo tiempo, los equipos de gobierno estudian las «posibles medidas de contingencia que haría falta aplicar en caso de producirse los escenarios de no acuerdo».  

La URV dice que los alumnos no tendrán garantizada la beca después de la salida

Hay varios escenarios posibles. El más esperanzador corresponde a un salida de Gran Bretaña con acuerdo de la UE. En ese supuesto, hay dos opciones. Primero, que las universidades británicas sigan participando en el programa Erasmus hasta el curso 2020-21. Después de ese momento, puede suceder que la participación posterior esté sujeta a nuevas negociaciones, a día de hoy totalmente inciertas. En segundo lugar, puede pasar que el Reino Unido tome parte como país que no es de la UE, algo que ya sucede con otros estados y que se regula con los correspondientes acuerdos que habría que establecer. En ese supuesto, el diagnóstico a día de hoy es el mismo: más incertidumbre. 

La otra posibilidad es que el Reino Unido acabe saliendo de la UE sin un acuerdo, lo que puede generar situaciones algo más traumáticas y mayores dolores de cabeza. Hay, igualmente, dos posibilidades. Una de ellas pasa por acuerdos parciales para seguir con Erasmus hasta el final del programa 2019, minimizando así las afectaciones a los alumnos que tienen previsto recibir una asignación económica por su estancia. 

«La preocupación existe. De cara al curso que viene habrá que hacer trámites, quizás las becas no se suministran», Marta Caballé, Estudiante en la URV

El otro escenario significa que no haya ningún tipo de acuerdo en el inminente portazo británico. En ese punto, hay que tener en cuenta que la Comisión Europea anunció en enero de este año que los intercambios iniciados antes del 29 de marzo se pueden hacer en su totalidad «y serían elegibles para la financiación de la misma UE», según explica la URV.  

Otra cosa es el futuro de las becas Erasmus en las islas que, directamente, quedaría anulado y pasaría a la historia. «Si no hay acuerdo al respecto, la Comisión Europea no daría validez a los acuerdos Erasmus y dejaría de financiar la convocatoria anual (2019), lo que afectaría a los estudiantes que solicitaron una movilidad para el curso 2019-20». 

En esa situación es cuando la URV interviene para ofrecer al alumnado una alternativa en el caso de que el Brexit sea duro y no haya ningún pacto para conservar las ayudas. La asignación económica varía en función del nivel adquisitivo del país, pero en el Reino Unido suele oscilar alrededor de los 400 euros al mes. 

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