Fábrica textil, de licor y EOI: la historia de un emblemático edificio de Tarragona

La construcción, de estilo modernista, estuvo muchos años en estado de abandono

Carla Pomerol

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Monjes cartujanos elaborando Chartreuse en la antigua fábrica, en Tarragona. FOTO: Josep Martí puigoriol-arxiu històric de l’agrupació fotogràfica de reus/CIMIR

Monjes cartujanos elaborando Chartreuse en la antigua fábrica, en Tarragona. FOTO: Josep Martí puigoriol-arxiu històric de l’agrupació fotogràfica de reus/CIMIR

El emblemático edificio de la Chartreuse de la Plaça dels Infants se construyó en 1857 como Fabril Tarraconense, una fábrica textil que hizo fallida en el 1869. En el año 1882, los padres cartujanos de Francia compraron el inmueble para aprovecharlo como fábrica del licor Chartreuse. El año siguiente tuvo lugar un incendio.

Los arquitectos Pau Monguió y Josep M. Pujol de Barberà se encargaron de reconstruir el edificio. En 1902, los monjes se instalaron de nuevo en el edificio y, en 1907, Barberà llevó a cabo una ampliación según sus necesidades, realizando el balcón de la calle Vapor.

Monjes cartujanos elaborando Chartreuse en la antigua fábrica, en Tarragona. FOTO: Josep Martí puigoriol-arxiu històric de l’agrupació fotogràfica de reus/CIMIR
Monjes cartujanos elaborando Chartreuse en la antigua fábrica, en Tarragona. FOTO: Josep Martí puigoriol-arxiu històric de l’agrupació fotogràfica de reus/CIMIR

El edificio de estilo modernista estuvo muchos años en estado de abandono, desde que los padres cartujanos lo dejaron en 1989. El paso de los años provocó importantes deterioros en el lugar, incluso la entrada de indigentes. En 1995, la Generalitat compra el edificio, quien acaba cediéndolo al Ayuntamiento para rehabilitarlo y abrir la nueva Escola Oficial d’Idiomes, en 2013.

La maquinaria de la fábrica de la Chartreuse está en almacenes de Terrassa y Cervera

La maquinaria de la antigua fábrica de licores Chartreuse de Tarragona se encuentra en dos almacenes del Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya, ubicados en Terrassa y Cervera. Los objetos pasaron a formar parte de esta institución en el año 1995, cuando la Generalitat de Catalunya se hizo con el edificio, situado en la Plaça dels Infants de Tarragona.

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