El ocio nocturno de Tarragona sobrevive al 20% y con un futuro incierto

Los locales y discotecas de la ciudad reclaman una mayor confianza y denuncian la criminalización del sector que sigue con unas restricciones muy estrictas y sin respuesta

Laura Rovira

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Imagen de archivo del interior de una discoteca de Tarragona. FOTO: Cedida

Imagen de archivo del interior de una discoteca de Tarragona. FOTO: Cedida

«Vamos hacia atrás y sin ninguna explicación ni respuesta». Con esta afirmación resume cómo está siendo la situación que vive el ocio nocturno en la ciudad Christian Compte, propietario de la discoteca Totem y vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Discotecas y Salas de Fiestas de Tarragona. Una visión que comparte la mayoría de locales de Tarragona y que ya demostraron en la verbena de Sant Joan, cuando todas las discotecas de la ciudad se unieron en una protesta conjunta en la que decidieron no abrir en una de las noches más activas del año. 

Horas antes de la noche más corta del año, la Generalitat hizo un cambio drástico en las condiciones y medidas a cumplir de los locales de ocio.  La más destacada fue la reducción del aforo al 20%. Una noticia que sorprendió e indignó a la mayoría de empresarios, que siguen sin entender esta decisión. «Somos los primeros que cerramos y los últimos que abrimos y en unas condiciones muy desfavorables. Hay una sensación compartida entre todos de que se está criminalizando al sector», expresa Compte, quien añade: «Hay muchos empresarios que invirtieron en la reapertura de su local y sacaron a trabajadores del ERTE. De un día para el otro no se puede hacer este cambio. No podemos ofrecer un ocio nocturno de calidad».

Más brotes, más desconfianza

Con una tendencia de brotes que va aumentando y con los primeros pasos atrás de algunos territorios como Lleida o Barcelona, el Camp de Tarragona mantiene una cierta estabilidad en plena alerta. Aunque la lucha del sector del ocio nocturno se remonta mucho más atrás, desde el desconfinamiento. «Estamos abiertos y perdiendo dinero» afirma Toni Vera, propietario de la discoteca Premium Club de Tarragona. Una descripción muy clara que resume el malestar de estos locales. «Estamos en negociaciones con el Ayuntamiento, de momento la respuesta del alcalde ha sido muy positiva», declara Vera. Entre las principales reclamaciones del sector está la ampliación del aforo para poder rentabilizar su negocio, como lo hacen bares o restaurantes. «El 50% del aforo no es real. Con las medidas de seguridad y la distancia el espacio del local se reduce», expresa Compte, quien añade: «Pedimos volver al 66% del aforo que se propuso inicialmente».

48 horas antes de la verbena de Sant Joan, el aforo de los locales de ocio se limitó al 20%

Sin respuesta

Por el momento, no hay ninguna respuesta ni ayuda por parte de la Generalitat. Es más, ayer Torra admitió que se están planteando el cierre total. «El problema es que se relaciona a los jóvenes y a la fiesta con los contagios, y eso no es así. Los brotes se producen cuando se reúne mucha gente para beber en la calle. Te puedo asegurar que en cualquier local que cumpla con las normas es muy difícil que alguien se contagie, seguimos las mismas directrices que tiendas o bares pero reforzando aún más la seguridad», explica Compte.

Reservas con cita previa, registro de entradas, control de la temperatura, distancia y mascarillas. Un proceso que siguen la mayoría de comercios, bares o restaurantes y que parece insuficiente cuando cae la noche. «Cada semana que seguimos esperando una respuesta es dinero que vamos perdiendo y sin saber por qué», reivindica Vera, quien añade: «Solo pedimos un compromiso real por parte de la administración de no reconfigurar el marco jurídico sin una base epidemiológica contrastada».

Criminalización estereotipada

Actualmente y siempre en alerta de la evolución de la crisis sanitaria en la demarcación, la mayoría de locales de ocio nocturno siguen abiertos y aguantando a la espera de alguna muestra de apoyo por parte de la administración: «Vivimos con la inseguridad de que vuelva a pasar lo de Sant Joan y que tengamos que cerrar de nuevo porque no podemos mantener el negocio ni a nuestros trabajadores y el principal problema es que las autoridades no tienen confianza en el sector. Tenemos que aguantar que se nos criminalice sin justificación, sin ayuda y con una sensación constante de futuro incierto. No es justo», expresaba Compte. 

Mientras tanto y a la espera de la decisión de la Generalitat, el ocio nocturno de Tarragona seguirá con la incertidumbre de no saber si al día siguiente tendrán que cerrar y con unas condiciones que siguen en la lista de espera de la administración para ser revisadas. «Los locales de Tarragona apostamos por un ocio alejado de la masificación y por una fiesta segura que respete el descanso de los vecinos», concluye Compte, haciendo referencia a un compromiso que quieren conseguir de la administración y de las autoridades.

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