Un ladrón de Reus que pasó el coronavirus esquiva el calabozo

El hombre, que vive en un piso okupado de la calle Sant Vicenç, fue detenido mientras intentaba conectarse fraudulentamente a la luz. Pero cuando la Guàrdia Urbana de Reus hizo el traspaso a la Policía Autonómica, se dejó en libertad (previa autorización judicial) siguiendo el nuevo protocolo de no detener si no es causa de fuerza mayor

Jordi Cabré

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Imagen de archivo de dos agentes de la Guàrdia Urbana de Reus. FOTO: A. González

Imagen de archivo de dos agentes de la Guàrdia Urbana de Reus. FOTO: A. González

Mossos d'Esquadra tiene la orden del Departament d'Interior de reducir las detenciones con el fin de evitar que la Covid-19 entre en las comisarías y provoque una reducción de fuerzas del orden.

Ello significa que muchas de las detenciones que llevaban a cabo los propios agentes o que venían de la Policía Local o Guàrdia Urbana de turno quedan sin efecto y los arrestados no llegan a las celdas de Mossos y se les deja en libertad con cargos previa autorización judicial. Un ejemplo de ello ocurría en Reus en la tarde del jueves.

La Generalitat recomienda a Mossos minimizar el número de detenidos por la Covid-19

La Direcció General de la Policia, área del Departament d'Interior que ejerce el comandamiento, dirección e inspección de los Mossos d'Esquadra, ha enviado este mes de septiembre una circular interna a las comisarías de toda Catalunya que posiblemente levantará polvareda. El comunicado especifica una serie de procedimientos para poder controlar la pandemia.

Este pasado 1 de octubre, una patrulla de la Guàrdia Urbana de Reus comprobó que en la calle Sant Vicenç había un hombre que estaba manipulando una caja eléctrica.

Los agentes se acercaron y le pidieron la identificación. Se descubria que el hombre estaba en busca y captura desde mediados de julio por ser el presunto autor de un delito de robo con violencia.  Además se trata de un okupa, junto a dos personas más, de un piso propiedad de una entidad financiera en esa misma calle. Precisamente, el empalme que buscaba en la tarde del jueves en la caja eléctrica era para su provecho personal.

Positivo y curado

El hombre antes de ser detenido informó a los agentes que había estado enfermo de la Covid-19 en agosto y había recibido el alta a principios de septiembre. Que actualmente ya había superado la enfermedad y que tenía los papeles médicos que lo acreditaban.

Los agentes, más allá de comprobar la documentación y mantener el protocolo de seguridad sanitaria, comprobaron si la información del detenido era cierta. Fuentes médicas acreditaron la veracidad de los certificados.

Antes de proceder a llevarse al hombre con una orden de busca y captura dictada en julio, se levantó acta de la okupación en el piso de la calle Sant Vicenç y se comprobó que había dos viviendas okupadas y un gran número de electrodomésticos que necesitaban la luz que quería "robar" con el empalme fraudulento.

Con el hombre en comisaría, Mossos se acercó a recogerlo. Sin embargo no se lo llevaron a los calabozos de la Policía Autonómica siguiendo el nuevo protocolo del Departament d'Interior de minimizar los arrestos para evitar la propagación de la Covid-19. El okupa detenido, con permiso judicial, quedó libre ese mismo jueves.

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