Los paradistas del mercadillo de Reus reclaman que se les incluya en las campañas de promoción

Creen que les hubiera sido de gran ayuda poder beneficiarse de los vales de descuento Bons Reus que impulsó el Ayuntamiento. Aún así, celebran la exención de las tasas hasta diciembre

CARMINA MARSIÑACH

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Los marchantes han detectado que hay mucha menos gente paseando por los mercadillos. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Los marchantes han detectado que hay mucha menos gente paseando por los mercadillos. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Los paradistas del mercadillo de Reus quieren que se les considere como pequeño comercio y que el Ayuntamiento les tenga en cuenta a la hora de hacer promociones y acciones comerciales. A modo de ejemplo, consideran que el consistorio podría haberlos incluido en la campaña de los Bons Reus en qué la administración inyectó 450.000 euros en ofrecer vales de descuento a la ciudadanía para reactivar el comercio.

«La gente podría haberse gastado los vales en el mercado, por qué no? Nosotros también somos parte del comercio de la ciudad», asegura el presidente de la Associació de Marxants de Tarragona, Juan Benítez, quién recuerda que los comerciantes están pasando por una delicada situación económica a raíz de la Covid-19. «Las ventas han caído entre un 70% y un 80% en la mayoría de paradas», expone.

Los paradistas no disponen de ninguna otra ayuda económica que no sea la exención de las tasas de ocupación en la vía pública en algunos municipios, no en todos. En el caso de Reus, el Ayuntamiento anunció el viernes que dejaría de abonar esa tasa durante los meses de octubre, noviembre y diciembre. Una medida que ya se había implementado desde el mes de mayo hasta septiembre. Para el consistorio supondrá un coste de 63.600 euros.

El Ayuntamiento también eximirá del pago de la tasa de ocupación de vía pública hasta finales de año a las empresas del sector de la restauración y suspenderá la tasa de recogida de la basura en el sector de la restauración y los centros de estética, durante el mismo periodo.

Los comerciantes han querido agradecer la medida tanto al Ayuntamiento como a la empresa municipal Reus Mobilitat i Serveis que gestiona el servicio: «Agradecemos mucho al señor Prats que haya apostado por la recuperación económica (…) De hecho es lo que habíamos solicitado, que nos eximieran las tasas del 2020 y el año que viene ya volveremos a hablar», dice Benítez, que augura un 2021 complicado.

El presidente de la Associació de Marxants de Tarragona asegura que la suspensión del pago de las tasas «no es para ganar dinero sino para subsanar la deuda que tenemos». En algunos casos, aún tienen que pagar el género que compraron en primavera y no pudieron vender por el confinamiento. En el caso de las paradas de ropa, se trata de un stock, que tuvieron que guardar en el almacén para la próxima temporada.

Joan Roig, que tiene una parada de plantas y flores, se encuentra en una situación similar. «Las flores que no vendo, las tengo que tirar. No las puedo guardar en el almacén (…) las ventas han caído un 50% aproximadamente», dice. Asegura que desde hace unos días la situación se ha vuelto a complicar y es muy poca la gente que está paseando por los mercadillos. En su caso, ahora tendría que ser una de las épocas fuertes por proximidad a Todos los Santos, pero pese a ello, no ha notado un aumento de las ventas: «Con las restricciones en los cementerios es complicado», concluye.

Roig valora positivamente la exención de tasas: «Es correcto y razonable». También comparte esta visión Pedro Santiago que considera que en Reus se está haciendo bien. «Sin pagar ninguna tasa cuesta tirar hacia adelante. No sé qué vamos a hacer en 2021. Podríamos empezar el año pagando el 50%. Los meses de enero, febrero y marzo siempre son muy malos», sugiere.

Los mercadillos, un lugar seguro

Santiago además reivindica el mercadillo como un lugar seguro: «Hemos separado las paradas y si ha hecho falta hemos recortado algunos metros y siempre estamos pendientes de que la gente lleve mascarilla y tenemos gel hidroalcohólico en todos los puestos». Aun así, sí que ha detectado que hay mucho menos movimiento en todos los mercados, «la gente tiene miedo», dice.

En este sentido, desde la Associació de Marxants de Tarragona, trabajan para hacer pedagogía entre los paradistas y recordarles las normas de higiene y seguridad. En estos momentos tan solo se permite que haya un 30% del aforamiento en los mercadillos. «Somos el comercio más antiguo del mundo. Donde vamos siempre damos vida (…) para los clientes no hay lugar más seguro que comprar al aire libre», asegura Benítez.

Su reapertura el pasado mes de julio supuso un rediseño de los mercados de marchantes.

Rediseño de los mercados

En el entorno del Mercat Central, había más de un kilómetro lineal de venta y ahora hay poco más de 500 metros para respetar las distancias de seguridad con pasillos más anchos que aseguren el paso de clientes a bastante distancia de las paradas y para mejorar la movilidad de peatones y vehículos. En el caso del mercado ambulante alrededor del Mercat del Carrilet se pasa de 275 a poco más de 130 metros lineales.

Esta disminución del tamaño del mercado fue posible por la reducción proporcional de metros de las paradas más grandes, las que tienen más de 6 metros de exposición.

Desde la Associació de Marxants de Tarragona están satisfechos con este rediseño pero creen que podría ser positivo que estuvieran representados en el Consell d’Administració de Reus Mobilitat i Serveis para que se les tenga en cuenta en todas las decisiones y cambios en relación a los mercadillos.

Por otra parte, des de la empresa gestora y la concejalía de Empresa i Ocupació aseguran que mantienen una relación constante con los representantes de las asociaciones de marchantes.

Conflicto con algunas paradas

Cabe recordar que tras el primer confinamiento, el Ayuntamiento también redujo el número de paradas al 75%. Se quedaron fuera el 25%, que fueron aquellos que arrastraban deudas anteriores al 2019. Este grupo de paradistas denunció al Diari que el consistorio no les había dado ninguna otra opción para arreglar la situación y encontrar una fórmula para devolver lo que debían. Una de las afectadas, decidió presentar una denuncia al Juzgado de Guardia de Reus.

En estos momentos son 25 las paradas que se ubican en el entorno del Mercat del Carrilet los miércoles y 143, repartidas entre lunes y sábado en el entorno del Mercat Central.

Algunos paradistas también consideran que desde que se trasladó el Hospital, en la zona del Mercat Central se ha perdido movimiento. «Antes venía mucha gente de los pueblos que tenía que ir al médico y aprovechaba para comprar, y eso también lo hemos notado», dicen.

Esperan que con el traslado del Centre Mèdic Quirúrgic (CMQ) en el antiguo hospital Sant Joan previsto para finales de año, vuelva a haber más gente.

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