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Los mercados de Reus potencian los pedidos y las ventas ‘on line’

Pocos clientes se acercan a las paradas y los que lo hacen es para recoger lo encomendado previamente. También aumentan las compras a través de la plataforma Ulabox entre aquellos negocios adheridos a la prueba piloto

MONTSE PLANA

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Si hace tiempo que desde los mercados alertan de la disminución de clientela, estos días la situación se ha agravado. Pocas son las personas que se acercan a las instalaciones para realizar su compra. «Parte importante de nuestros clientes son personas mayores y ahora no pueden salir a la calle. Algunos nos han explicado que de camino al mercado, les ha parado la policía y les han dicho que tienen que ir a comprar al supermercado más cercano de casa». Así explica Gloria, de Carnisseria Formatgeria Daniel Salinas, la situación que están viviendo estas últimas semanas en el Mercat Central de Reus. El panorama es prácticamente desértico y, de hecho, se ha optado por reducir el horario. Desde ayer, el Mercat Central abre de lunes a sábado de 8 a 14 horas; y el Mercat del Carrilet, de lunes a sábado de 7.30 a 14 h.

El volumen de clientes ha bajado, también lo han hecho las ventas, pero esto no significa que no haya trabajo. Y es que ahora han ganado más protagonismo que nunca los pedidos telefónicas y, para aquellas paradas adheridas a la prueba piloto de Ulabox, han subido exponencialmente las compras online. «¡No paramos!», exclama Pere, desde su verdulería, justo al colgar el teléfono y mientras apunta en la libreta un nuevo encargo. En su caso, recuerda que siempre han funcionado mucho a través de pedidos, pero asegura que ahora ha experimentado un importante incremento. «Los clientes que siguen viniendo físicamente a la parada es mínimo», dice Pere. En este sentido, el paradista asegura que «la gente es muy consciente de lo que se está diciendo y están haciendo caso».

Desde otra parada, Vero, que trabaja en Casa Pladevall, detalla que la mayoría de clientes opta por realizar grandes encargos telefónicos. Posteriormente, muchos se personan en el mercado para recoger la compra que han encargado previamente con el fin de estar el mínimo tiempo posible fuera de casa. «No obstante, hay otro perfil que sigue comprando pocas cantidades. Muchos son personas mayores. Les recomendamos comprar más para salir menos a la calle, pero no hay manera», añade Vero.

También Montserrat, de Carnisseria Bigorra, explica el aumento de pedidos que se ha producido estos días. «En nuestro caso, nos ponemos de acuerdo distintas paradas para aprovechar los viajes y entregar los repartos», dice, a la espera de que la situación se normalice.

Como recuerda Gloria, de Carnisseria Formatgeria Daniel Salinas, antes ya se ofrecía la posibilidad de realizar pedidos, «pero ahora lo estamos potenciando y dándolo a conocer entre nuestros clientes, porque muchos no sabían que teníamos esta opción. Pueden venir aquí a recoger su demanda o también hay la posibilidad de hacerla llegar a casa del cliente».

Más compras ‘online’

Si los pedidos telefónica han incrementado, las compras online también. No obstante, cabe recordar que, actualmente, este canal de venta se encuentra en los Mercats de Reus en periodo de prueba piloto. En el Mercat Central lo están usando a día de hoy siete paradas y únicamente tienen opción de compra online (a través de Ulabox) un grupo cerrado de clientes. La prueba, que justo empezó la primera semana de marzo, está sirviendo ahora como canal esencial entre aquellos que lo disponen. Casa Pladevall es una de las paradas adheridas «y hemos notado que los pedidos a través de este canal han aumentado», detalla Vero.

Pescaderías cerradas

«Cerrado por falta de suministro de pescado. Disculpen las molestias». Este es el mensaje que cuelga estos días en la mayoría de pescaderías del Mercat Central de Reus. Este jueves, por ejemplo, únicamente estaba abierta una de las paradas y con menos género de lo que es habitual. Precisamente el jueves bajaba la persiana la Confraria de Pescadors de Tarragona después de confirmar dos casos positivos de coronavirus. De esta forma, la flota pesquera del Serrallo quedaba amarrada en el puerto ya el miércoles, tras días de trabajar bajo mínimos. Y es que, según explicaba la Confraria, en las últimas semanas, los precios habían caído en las subastas, quedando muchas cajas sin vender. Por su parte, en Cambrils la actividad ha bajado, aunque todavía algunos salen a pescar.

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