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El elevado precio de los locales expulsa al comercio del centro de Reus hacia calles secundarias

El metro cuadrado en el Tomb de Ravals puede ser el triple de caro que en vías cercanas.Según los inquilinos, en el Pallol se llegan a pedir 25 euros y junto al Mercadal, 19

J. Salvat / M. Plana

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La tienda de ropa de segundamano Flamingos en la calle del Hospital. FOTO: Alba Mariné

La tienda de ropa de segundamano Flamingos en la calle del Hospital. FOTO: Alba Mariné

La paleta del mapa comercial de Reus va cambiando sus colores. Los elevados precios del alquiler y las grandes superficies han manchado de gris las principales calles de la ciudad, como en el caso del Tomb de Ravals, dónde cada vez podemos ver más aparadores cerrados y negocios vacíos. Por ejemplo, en el arrabal de Jesús hay locales en alquiler de hasta 15,62 euros el metro cuadrado. En la calle Galera, que conecta con la Mercadal, el precio puede llegar a dispararse hasta 19€/m2 y en el Pallol, a unos 25€/m2 el local.

Sin embargo, Reus se niega a dejar de ser el referente comercial del Baix Camp. Para ello, muchos han utilizado la última de ‘renovarse o morir’ y han optado por apostar por las calles secundarias al hexágono del Tomb, llenando de color las vías con nuevos negocios en una apuesta cada vez más firme.

«La calle Sant Vicenç está cogiendo mucha vida», asegura Gemma Daroca, de la floristería Punt Verd. Y es que entre sus vecinos, además del mítico Vermut Rofes, hay el Espai Factoria, un espacio coworking que apuesta por una zona tranquila. Al final de la calle, tocado a la plaza de la Llibertat, está Kokoro, «un restaurante japonés que tiene mucho éxito. Próximamente tendremos un espacio de yoga al lado».

Gemma Daroca se instaló en el Punt Verd hace poco más de medio año. La floristería, sin embargo, tiene 37 años de historia y aprovechó su traspaso. «No me planteo ir al centro. Esta es una calle semipeatonal donde pasa mucha gente que evita las calles céntricas como la Llovera. Además, es muy cómoda para venir parar el coche y recoger los pedidos», asegura Daroca.

Una opción más íntima

Con ello, aunque la estructura del núcleo antiguo de Reus siga llevando el peso comercial, se ve complementada y reforzada en las calles menos expuestas a la gran afluencia peatonal pero más económicas.

«Yo siempre digo que estoy en la cara B del Pallol. Solo dos calles más arriba o abajo el alquiler hubiera sido el doble» explica Francesc García, propietario de la tienda de ropa de segunda mano Flamingos, que se ubica en la calle del Hospital, a pocos metros del arrabal Sant Pere y del centro comercial El Pallol. «Me instalé aquí hace ocho meses porque decidí aprovechar la estructura del negocio que se traspasaba». Tiene una tienda con un público muy definido y considera que, en su caso, el boca a boca y las redes le ayudan a compensar no estar en una de las principales vías de paseo.

La floristería Punt Verd en la calle Sant Vicenç. FOTO: Alba Mariné

En el arrabal de Jesús se alquila un local de 112 metros cuadrados por 100 euros al mes. Unos pocos metros más allá, en la calle paralela Barreres, hay disponible un local de 125 metros cuadrados por 350 euros/mes. Cinco euros menos el metro cuadrado.

«Opté por este sitio porque en el arrabal de Robuster el precio podría llegar a ser el triple. Y eso que estamos al lado», explica desde su local del Fossar Vell, Sandra Salomó. Hace ya dos años que trasladó La Caseta de l’Arbre de la calle Riudoms hasta este espacio. «Buscaba una ubicación céntrica pero que quedara apartada de las calles más transitadas». Ahora considera que está en un sitio estratégico. «Es un local con un carácter rústico y una calle dónde también hay afluencia de gente, pero que te permite la intimidad que el tipo de negocio requiere», asegura.

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