El Palau Bofarull de Reus saca brillo a su fachada

El edificio, construido en 1770, pondrá al día su portalada, paredes, cornisas y los balcones este año

MÓNICA PÉREZ

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La parte exterior que da a Llovera ocupa hasta 447 metros  cuadrados. FOTO: FABIÁN ACIDRES

La parte exterior que da a Llovera ocupa hasta 447 metros cuadrados. FOTO: FABIÁN ACIDRES

La fachada del Palau Bofarull, la antigua residencia noble del 15 de la calle Llovera que alberga la sede de la Diputació de Tarragona en Reus, será rehabilitada. El ente supramunicipal invertirá alrededor de 90.000 euros en una intervención que encaja, tal como explica al Diari su presidenta, Noemí Llauradó, «en la política que llevamos de ir manteniendo nuestro patrimonio, de anticiparnos y que no haya degradación, todavía más teniendo en cuenta que se trata de un Bien Cultural de Interés Local (BCIL)».

Por eso, «debemos estar encima y hacer las obras necesarias para garantizar la durabilidad del edificio y de todos los elementos y ornamentos que hay en la fachada que da a Llovera», especifica Llauradó, que precisa que «hemos licitado los trabajos para asegurar esto y para preservar la estanqueidad de la cubierta, porque en los últimos años hubo filtraciones de agua». En cuanto a la fachada, «básicamente se harán tareas de repicado», precisa la presidenta de la Diputació, que indica que «es una actuación principalmente preventiva para que la conservación sea óptima».

Para ejecutar las obras habrá que cubrir la fachada con un andamio. Primero, se desviarán las instalaciones y los sistemas de control antiaves y se despejará el espacio. El proyecto prevé que los trabajos de repicado se lleven a cabo de manera manual y que se actúe en la portalada, el coronamiento o el friso, a grandes rasgos, para limpiarlos a fondo y recuperar sus volúmenes, y también se les aplicará un tratamiento cromático y uno biocida. Se reemplazarán los elementos en mal estado de los balcones y las persianas de madera, que se pintarán. Las barandillas también se someterán a un lavado de cara.

En cuanto a la cubierta, una de sus vertientes evacúa las aguas pluviales a una finca vecina mediante un canal de obra existente. Para eliminar esta servitud y, a la vez, propiciar la total estanqueidad del edificio se modificará el actual sistema.

El Palau Bofarull, según su ficha en el Pla Especial de Protecció del Patrimoni Arquitectònic Historicoartístic i Natural, data de 1770, lo firma Josep Bofarull y «ofrece una imagen externa de palacio italianizado». Su portalada es barroca tardía y queda enmarcada por «dos columnas, una de ellas antropomórfica, con atlantes que sostienen sendos capiteles». Como la cifra de aperturas en la fachada es impar, «la entrada está desplazada del eje central del edificio». Su salón «es la pieza más notable de toda la casa». En los bajos se ubican locales comerciales que «han desdibujado de forma casi absoluta los entresuelos». La superficie de la fachada alcanza los 447 metros cuadrados.

Llauradó detalla que «el proyecto lo hemos redactado de manera interna y lo que damos a contratación son las obras» y recuerda que «encontrándose el edificio en un lugar céntrico, es relevante mostrar la voluntad de preservación». «Vamos actuando en la ciudad de Reus: lo hicimos colaborando en el vestíbulo del Teatre Fortuny como miembros del consorcio, lo hicimos en el centro de formación de la Boca de la Mina y ahora en la fachada y la cubierta del Palau Bofarull», concluye.

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