Reus Sucesos

Comercios de la calle del Vent de Reus denuncian robos e inseguridad

Consideran que las cámaras de videovigilancia «no sirven» y que la gente problemática sigue en el barrio

MONTSE PLANA

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La Cafeteria Xaloc sufrió un robo la semana pasada. Foto: A.G.

La Cafeteria Xaloc sufrió un robo la semana pasada. Foto: A.G.

«En este local hay dinero invertido. Ahora me arrepiente de ello. Tendría que haberme instalado en otra zona y no en la calle del Vent». Antonio Benavente se muestra contundente. Él es el propietario de la Cafeteria Xaloc, en la esquina entre las calles del Vent y Sant Carles i Sant Josep, en Reus, y la semana pasada sufrió un robo. Fue el jueves por la madrugada, cuando varias personas cogieron el sumidero de las cloacas y lo tiraron contra una de las cristaleras laterales del establecimiento. Sonó la alarma, pero consiguieron entrar y se llevaron el cajón portamonedas. «Sucedió a las 4.20 horas. Se ve que los vecinos sintieron los ruidos, pero a los ladrones les dio igual. Robaron y se fueron. Es más el gasto de reparación, que asciende a unos 5.000 euros, que lo que se llevaron... ¡No sé qué se pensaban que teníamos aquí!», exclama Benavente, quien detalla que esa misma noche hubo otro robo en una vivienda de una calle vecina.

La mayoría de comercios cercanos a la Cafeteria Xaloc están al corriente de lo sucedido, pero a nadie le sorprende. Y es que todos coinciden en afirmar que «hay muy mal ambiente». A pocos metros, Patricia Flores, de la tienda Som3D, conoce bien la problemática. No solamente tiene un negocio, sino que reside en la misma calle. «A nosotros nunca nos han robado, ¡tocamos madera! Pero sí que hace un tiempo también entraron en una tienda próxima», recuerda. Según Flores, es a partir de última hora de la tarde cuando empieza a haber mal ambiente. Desde una panadería cercana, remarcan que parte del problema recae en la gente problemática que vive en el barrio. «Pasan droga y de todo...», se lamenta desde este establecimiento.

Según detalla Jose, del bar El Proven, «es un barrio de gente trabajadora. Los edificios se han ido envejeciendo y los precios son mucho más baratos aquí que en otros puntos de Reus. El resultado es que viene a vivir gente con pocos recursos y, ahora, todo esto se suma con la crisis provocada por la Covid-19 y la gente necesita comer. Habrá más robos, porque las cosas están empeorando». Jose hace cinco años que tiene el bar. Recuerda que cuando llegó, el barrio todavía era más problemático, con continuas peleas. «Parecía que se iba solucionando, pero llegó el confinamiento y parece que se han vuelto a hacer dueños de la calle. La facturación ha caído en picado estos meses y lo último que necesitamos es gente problemática, que lo que hacen es asustar a la clientela», exclama Jose.

«Nos tenemos que poner las pilas y dirigirnos al Mercadal y manifestarnos delante del Ayuntamiento, porque aquí nadie hace nada», se queja el propietario de la Cafeteria Xaloc, quien todavía se está recuperando del robo de la semana pasada. Mientras habla Antonio, llega el carpintero a la cafetería y se mira el mostrador. «El cristal cayó encima del mostrador y todavía se tiene que arreglar», detalla la dependienta. Aunque esta es la primera vez que entran ladrones en el negocio, «hace casi tres años que ya intentaron entrar, aunque en esa ocasión no lo lograron», recuerda Benavente.

«Las cámaras no sirven»

Desde el mes de mayo de 2019, el eje formado por las calles del Vent y de Jesús está videovigilado. Hay cámaras en los extremos de ambas vías, «pero no sirven para nada», coinciden diversos comerciantes de esta zona. «Son como luces de Navidad. Sólo están de decoración», se queja Jose. Por su lado, Antonio Benavente considera que, de entrada, están mal colocadas. «Tendrían que haber cámaras en todas las entradas y salidas de la calle.

No solamente en los extremos», opina. Pone como ejemplo el robo sucedido la semana pasada: «Actuaron desde esta calle secundaria, la de Sant Carles i Sant Josep». Tampoco Patricia Flores dice haber notado ningún cambio de comportamiento desde que las cámaras están instaladas y considera que la inseguridad es la misma. Cabe recordar que el objetivo de estos nuevos dispositivos (que se están desplegando en distintos puntos de la ciudad) es disuadir los actos incívicos, «pero todo sigue como siempre», se exclama desde la panadería.

El presidente de la Associació de Veïns Harmonia del Carme, Josep Machado, discrepa en este sentido y cree que los dispositivos sí están cumpliendo con su función. «Quizás, pasado un tiempo desde su instalación, la gente ni se acuerda de que hay cámaras, pero sí que son de utilidad y han servido para resolver algún caso», dice Machado, quien remarca que está en contacto con Guàrdia Urbana. «Sabemos que no se llega a todo, pero los agentes pasan cuando pueden y, por ejemplo, la semana que viene tenemos una reunión con el caporal de Guàrdia Urbana», explica el presidente vecinal.

En la cuestión de las cámaras de videovigilancia, cabe recordar que la primera zona de Reus donde se instalaron fue en Mas Abelló, donde también hay problemas con okupas y drogas. Allí, el balance tampoco es del todo positivo. Y es que los comentarios de los vecinos es que lo que se consigue es que los delincuentes se trasladen de calle, pero que no se resuelve de raíz el problema. Sensación también compartida por algunos vecinos y comercios de la calle del Vent. Ahora, estos dispositivos también se están desplegando en otros puntos, como es la calle de la Sardana. En este caso, donde todavía no están en marcha, sí que hay esperanza para que los dispositivos al menos disuadan los actos delictivos en una plaza que es muy conflictiva.

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