Más de Reus

Cerca del 70% de estudiantes de los grados de Ciencias dela Salud son mujeres

Titulaciones universitarias que tradicionalmente eran masculinas, con los años se han ido feminizando. En la URV, las chicas representan más del 67% de alumnos en Medicina

MONTSE PLANA

Whatsapp
Alumnos de Medicina de la Universitat Rovira i Virgili en una imagen de archivo. FOTO: ALBA MARINÉ

Alumnos de Medicina de la Universitat Rovira i Virgili en una imagen de archivo. FOTO: ALBA MARINÉ

Hay profesiones que históricamente han sido predominadas por el género masculino. Pero con la incorporación de la mujer al mundo laboral, progresivamente ha ido cambiando la situación y, de hecho, más de la mitad de estudiantes universitarios en Catalunya son mujeres. Concretamente, según Idescat, en el curso 2019-2020 representaban el 55,25%. Destaca especialmente el cambio de tendencia en los grados de la rama de las Ciencias de la Salud. En la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la URV –ubicada en Reus y que incluye Medicina, Fisioterapia y Nutrición Humana y Dietética–, un 64,9% son chicas este curso 2021-2022, una cifra que se sostiene desde hace años. Destaca el grado de Nutrición Humana y Dietética, con un 70,5% de mujeres. En Fisioterapia, el porcentaje entre géneros es más equitativo, aunque la féminas también predominan, con un 56,5%. En el caso de Medicina, se trata de un 67,7% del alumnado.

«Históricamente, Medicina ha sido bien valorado por la sociedad, y la mujer se ha ido incorporando a esta profesión, porque la gente busca el reconocimiento. En cambio, no ha sucedido a la inversa en Enfermería, que tradicionalmente ha sido, y sigue siendo, una profesión femenina», expone la decana de la Facultad de Enfermería de la URV, María Jiménez. Este curso, en la Universitat Rovira i Virgili las mujeres representan, concretamente, un 83,06%. Jiménez, aunque cree que la sociedad ha ido cambiando, «todavía falta poner en valor las enfermeras. La pandemia ha ayudado a ganar prestigio, pero aún se relacionan con ‘la ayudante’ del médico». ¿Y por qué son las mujeres las que mayoritariamente optan por esta rama? «Es un tema complejo, pero creo que todavía pesa mucho la cuestión histórica, siendo una disciplina que se ha visto ‘por debajo’. Se relaciona más con el cuidado, y es algo que siempre se ha ligado a las mujeres...», opina Jiménez.

Laboralmente, la decana de la Facultad de Enfermería de la URV detalla que se trata de una profesión con mucha salida, «todos los alumnos que finalizan los estudios, salen y tienen trabajo. Esto no significa que estén bien valorados, pero sí que hay mucha demanda». Aunque mayoritariamente las enfermeras son mujeres, «es verdad que los pocos hombres que hay consiguen mejores puestos». No obstante, destaca que cada vez más mujeres están accediendo a altos cargos.

Medicina, que históricamente ha sido una profesión masculina, desde hace ya unos años se ha dado la vuelta y hay más mujeres que hombres en las clases. El decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la URV, Toni Castro, hace la observación de que «el porcentaje de chicas es mayor desde que la nota de corte es exageradamente alta». Este curso, se situaba al 12,7 sobre 14. ¿Podría significar que las mujeres son más aplicadas? «Es muy difícil realizar una lectura y explicar el porqué, pero sí que es un hecho que coincida el incremento de la nota con una mayor presencia de chicas», relata Castro, quien remarca que dicha nota es «exagerada». De hecho, defiende que para acceder a Medicina se haga, antes de las pruebas de acceso a la universidad, «un test de aptitudes, que se tenga en cuenta la vocación de los aspirantes, y que no se trate de exclusivamente una calificación», igual que se hace en el grado de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

En cuanto al mundo laboral, el decano cree que el entorno laboral no está adaptado. «La profesión se ha feminizado, pero el sistema no avanza igual. Se tiene que facilitar la maternidad, y que esto no signifique un estrés para el sistema, por lo que tendrían que generarse más plazas. Hay mucho trabajo que hacer».

Entre los estudiantes también se percibe la feminización del sector, incluso en Fisioterapia, que es el grado en el que el porcentaje de hombres y mujeres es más similar. «Tanto en los lugares donde he hecho prácticas como ahora en el mundo laboral, he visto mayoritariamente mujeres fisioterapeutas, también coordinando», comenta Marta. Estudió el Grado Superior en Dietética y Nutrición y, posteriormente, el Grado en Fisioterapia, que finalizó el curso pasado. Admite que, a pesar de que históricamente han sido profesiones masculinas, «esto no lo he percibido durante los estudios, y tampoco lo había visto así antes. Creo que se ha avanzado».

Temas

Comentarios

Lea También