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Futuro incierto para la ronda francesa por la crisis del coronavirus

Ciclismo. 

No se da información ni sobre las hipótesis de trabajo ni sobre la fecha límite a partir de la cual la carrera sería imposible dada la falta de tiempo de preparación indispensable para los corredores

Agencias

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Futuro incierto para la ronda francesa por la crisis del coronavirus

Futuro incierto para la ronda francesa por la crisis del coronavirus

A menos de tres meses del evento, la disputa del Tour de Francia en las fechas previstas, del 27 de junio al 19 de julio, sigue siendo incierta, y está subordinada por encima de todo a lo que imponga la salud pública. Pero existen varios escenarios posibles.

"No hay información", responde a todas las preguntas el organizador (ASO), consciente de que el deporte no es evidentemente la prioridad del momento, en medio de los dramas humanos que vive el planeta.

No se da información, ni sobre las hipótesis de trabajo, ni sobre la fecha límite a partir de la cual la carrera sería imposible dada la falta de tiempo de preparación indispensable para los corredores.

Lo único seguro es que la práctica totalidad de los actores del ciclismo desean que el Tour tenga lugar este año.

Las únicas voces discrepantes que se han manifestado los últimos tiempos son las de corredores retirados, como Cyrille Guimard o Tom Boonen.

Aunque ASO guarda silencio, el abanico de posibilidades es amplio. Estas son las principales:      

La cancelación es escenario menos probable, y con diferencia. Salvo que haya una necesidad de confinamiento extremo, y durante largos meses, más allá del verano europeo. En el calendario del ciclismo la importancia del Tour de Francia es máxima para todos los equipos.

"El Tour representa como mínimo el 60% de los ingresos de la temporada", estima Vincent Lavenu, el patrón del equipo AG2R La Mondiale. Incluso los equipos belgas, tradicionalmente orientados a las clásicas, conceden una amplia importancia al Tour, el evento número 1 del año. Así pues, parece que el ciclismo hará todo lo que esté en su mano para que se dispute.

El aplazamiento es el escenario que cada vez va tomando más cuerpo si la situación sanitaria no mejora en las próximas semanas. Por el momento, la mayoría de los corredores están confinados con, según el país, la posibilidad (Bélgica, Alemania, Suiza...) o la prohibición (Francia España, Italia) de rodar al aire libre. ¿Hasta cuándo?      

De la respuesta a esta pregunta depende el próximo Tour. Sabiendo que los entrenadores estiman generalmente en cuatro semanas como mínimo el periodo de entrenamiento antes de una primera competición, tipo carrera de una semana. "Como muy tarde los corredores tienen que estar afuera el 10 de mayo, si las condiciones lo permiten, evidentemente", estima para AFP Emmanuel Hubert, dirigente del equipo del colombiano Nairo Quintana, Arkea-Samsic.

Aunque esta fecha podría variar de unos corredores a otros, no es la única incógnita. ¿Cómo organizar el calendario en caso de aplazamiento? Una reunión en ese sentido tuvo lugar el viernes pasado bajo la égida de la Unión Ciclista Internacional (UCI). La primera de varias, sin duda, habida cuenta de lo complejo del dosier, y sobre todo, de la ausencia actual de certezas sobre el final de las medidas públicas excepcionales.

Un escenario aún posible. De los grandes eventos de los próximos meses, el Tour es el único en figurar en el calendario tras el aplazamiento a 2021 de los Juegos Olímpicos y de la Eurocopa.

"Es aún demasiado pronto para pronunciarse", revelaba Romain Bardet. Pero el tiempo parece juega en contra de esta posibilidad que había sido reforzada por la declaración de la ministra francesa de Deportes Roxana Maracineanu de la hipótesis de disputarse a puerta cerrada.

Pero no tardaron en alzarse voces en contra, sobre todo por parte de los corredores ("sin el público, no sería el Tour de Francia", reaccionó el galés Geraint Thomas, el ganador en 2018), y de las localidades por las que pasará. Y es que más allá de la competición deportiva, el Tour es un evento popular y festivo.

Hasta el punto que Raphaël Géminiani (94 años), superviviente de la edición 1947 al término de la II Guerra Mundial, recordaba el lunes en el periódico L'Equipe la extraordinaria ola de apoyo que recibió la carrera en aquella ocasión, lo que podría repetirse para el próximo verano (boreal): "Este periodo de confinamiento nos va a afectar, moralmente, de forma duradera. Habrá que recuperarse, y el Tour nos podría ayudar. Nos daría una estabilidad y relanzaría la vida"

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