Propósitos: un año ‘sobre ruedas’

Los expertos aconsejan «soltar el perfeccionismo y aprender a ser más flexibles» para alcanzar nuestras metas

SÍLVIA FORNÓS

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Los expertos aseguran que «es más difícil conseguir los propósitos si estamos pasando por un momento difícil». Foto: g. I.

Los expertos aseguran que «es más difícil conseguir los propósitos si estamos pasando por un momento difícil». Foto: g. I.

Son un clásico, una tradición y casi una obligación. La bienvenida al Año Nuevo trae consigo un sinfín de buenas intenciones que, en forma de propósitos, son una motivación para afrontar, con plenitud, los próximos meses. Pero, ¿hasta qué punto es bueno ponerse propósitos o mejor no hacerlo, para evitar presiones? «Tener intenciones de cambio y evolución siempre es positivo, pero es importante tener en cuenta que estos objetivos o propósitos deben ser realistas y para consolidarlos debemos mantenerlos en el tiempo. Sería contraproducente marcarnos un objetivo que esté muy alejado de nuestros hábitos o estilo de vida», afirma la psicóloga Eva Morán. En este caso, la experta recomienda «plantearnos el objetivo como un proceso e ir descomponiéndolo en pequeños pasos. Empezar por objetivos más asumibles y mantenerlos en el tiempo, para ir avanzando poco a poco, nos ayuda a conseguir nuestros propósitos».

Todos sabemos que somos animales de costumbres, «por eso, para cambiar hábitos o adquirir nuevos comportamientos, nuestro cerebro necesita de la repetición. De ahí, la importancia de ser constantes si queremos instaurar y consolidar nuevos comportamientos», apunta Eva Morán.

En cuanto a si la pandemia ha cambiado la visión de los propósitos de Año Nuevo, la psicóloga afirma que «la pandemia nos ha obligado a realizar muchos cambios. Hemos modificado hábitos y estilos de vida, ya que hemos estado, durante un período prolongado de tiempo, obligados a cambiar comportamientos como, por ejemplo, nuestra forma de relacionarnos. Las medidas propuestas con la pandemia han actuado, y todavía siguen haciéndolo, como un programa de modificación de conducta».

Con la pandemia hemos vivido una situación en la que se nos ha puesto a prueba como sociedad y como individuos. «Cuando suceden este tipo de situaciones las personas tendemos a sacar lo que llevamos dentro, y la pandemia la podemos ver como una prueba que nos ha cambiado a todos. Por lo tanto, también ha podido influir en la manera en la que nos proponemos y nos marcamos cambios personales», afirma Eva Morán.

De hecho, la psicóloga señala que «es importante comentar que desde la pandemia han aumentado el número de consultas que tienen que ver con salud mental». Por ello, hace hincapié en que «es más difícil conseguir los propósitos que nos marcamos si estamos pasando por un momento difícil, si no nos sentimos seguros ni confiados, si no contamos con suficiente capacidad para autogestionarnos emocionalmente. En este sentido, la pandemia y cómo nos está afectando como sociedad, no sería el contexto más idóneo para favorecer la consecución de grandes propósitos y logros». Sin embargo, añade, «el contexto de la pandemia también podemos verlo como una oportunidad que nos permite madurar como individuos y como sociedad, una prueba de fuego que favorece la germinación y el posterior florecimiento de nuestras capacidades resilientes».

Realistas y concretos

¿Qué es necesario para que triunfen los propósitos?, ¿Deben ser pequeños, realistas y de uno en uno? «Una recomendación sería marcarse objetivos pequeños, realistas y alcanzables a corto plazo. Podemos establecer un plan de actuación que descomponga el propósito en diferentes pasos e ir avanzando en la medida en que vayamos consolidándolos», asegura Eva Morán y añade que «debemos soltar el perfeccionismo y aprender a ser más flexibles si queremos alcanzar nuestros propósitos».

Sobre incluir acciones solidarias o gestas como cuidar el medio ambiente, la psicóloga aconseja «ir a lo concreto y definir actuaciones específicas para que podamos ir materializándolos. Por ejemplo, si queremos cuidar más el medioambiente podemos comprometernos con hacer un buen reciclaje de nuestros residuos diarios del hogar».

Fijar propósitos en familia «puede ayudarnos a perseverar y mantenernos constantes en conseguir el objetivo que nos hemos marcado. A la vez, marcarnos propósitos en familia puede favorecer la cohesión familiar y ayudar a mejorar los vínculos», asegura Eva Morán.

Que se cumplan o no, ¿cuánto depende de uno mismo y cuánto de la sociedad? «Los propósitos deberían estar focalizados en el ámbito de influencia de cada uno, lo que en psicología se conoce como locus de control interno y no deberíamos tener en cuenta factores contextuales o que tengan que ver con otros», detalla la psicóloga y añade que «las personas que tiene un locus de control interno se caracterizan por: ser responsables y asumir las consecuencias de sus acciones, están menos preocupadas por la opinión de los demás y son personas seguras de sí mismas y con autoconfianza».

Por último, sobre si es importante, en cuanto a crecimiento personal, cumplir con lo que uno se marca la psicóloga asegura que «cumplir los propósitos es importante principalmente para nuestro autoconcepto y nuestra autoestima. También nos va a ayudar a tener más confianza y seguridad, al mismo tiempo que nos va a permitir avanzar y evolucionar en nuestro desarrollo personal».

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