‘Bruixes, la gran mentida’ desafía los tópicos

Documental. La rapitense Joanna Pardos recuerda las mujeres criminalizadas en Catalunya entre los siglos XV y XVII

SÍLVIA FORNÓS

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Una de las protagonistas del documental. FOTO: Cedida

Una de las protagonistas del documental. FOTO: Cedida

Reivindicar la memoria de un millar de mujeres criminalizadas en Catalunya entre los siglos XV y XVII, el primer gran feminicidio de nuestros tiempos. Este es el argumento principal de Bruixes, la gran mentida, un documental dirigido por la periodista Joanna Pardos (La Ràpita, 1980), y producido por TV3 en coproducción con la revista Sàpiens. De hecho, el filme se emitió ayer por la noche en el programa Sense ficció de la televisión catalana, mientras que el lunes tuvo lugar el preestreno en el Casino de Caldes de Montbui.

En relación a la necesidad a la que responde la realización del documental, la directora rapitense explica que «nuestro deseo sería contribuir a romper tópicos sobre las mujeres asesinadas por brujas. Este fue el primer gran feminicidio de nuestra historia, y no se había hecho hasta ahora ninguna revisión historia sobre lo que les ocurrió realmente. Fueron colgadas a la hora por un delito que nunca existió», y añade que «el documental se centra en ver qué consecuencias han tenido para las mujeres de hoy en día que no se haya restaurado la memoria de estas mujeres».

De este modo, la producción, que recrea el juicio de la Carabassera, Jerònima Hugueta, que tuvo lugar en la Seu d’Urgell en el siglo XVII, también se alza como altavoz para recordar a todas las mujeres que fueron perseguidas bajo acusaciones de brujería. «Hicimos una investigación de muchos casos y el de la Carabassera era especialmente por el relato que había hecho el escribiente de su juicio. Debería de ser una persona muy sádica porque explicaba exhaustivamente como se la torturó, como ella gritaba y pedía auxilio. Esto nos permitía ponernos en la piel de lo que sufrió la Carabassera y el resto de acusadas», explica la directora del documental, quien hace hincapié en que «nuestro objetivo no era hacer una recreación, sino ponernos en su lugar y entender la frustración y la injusticia que vivieron frente a la incapacidad de defenderse».

La producción se estrenó ayer en ‘Sense ficció’ (TV3). FOTO: Cedida

Por todo ello, la periodista rapitense dice que «fue una mujer que me cautivó» y argumenta que «a partir de todos los testimonios que fueron interrogados en su juicio, se desprende como era ella. Una mujer fuerte, beligerante, con carácter e iniciativa que no encajaba en el modelo de mujer sumisa que se imponía a las mujeres de la Edad Media».

Como la Carabassera, únicamente en diez años, entre 1619 y 1629, cien mujeres fueron ahorcadas. En total más de mil mujeres ejecutadas a lo largo de este período, siendo las comarcas pirenaicas, y también el Vallès, Osona y el Bages, las que vivieron centenares de procesos, en persecuciones que se extendían como una mancha de aceite, con acusaciones, delaciones y rumores en cadena. «Hemos perpetuado los prejuicios y el estigma que las llevó a la horca y que han contribuido a construir la sociedad patriarcal donde todavía vivimos», afirma Joanna Pardos.

Por todo ello, Bruixes, la gran mentida quiere contribuir a desmontar diferentes mitos y tópicos que, siglo tras siglo, han trascendido hasta la actualidad. «Ponemos mucho énfasis al explicar lo que eran: mujeres normales, mujeres que se tenían que ajustar a un modelo de mujer muy exigente que había definido la sociedad misógina y patriarcal de la época. Cualquier pequeña desviación de este modelo las ponía en riesgo de ser acusadas de brujas. Mujeres viejas, mujeres solas, viudas, mujeres diferentes, mujeres que tenían inquietudes y conocimientos, como las comadronas...», afirma la directora.

La directora Joanna Pardos, la segunda a la izquierda de la imagen. FOTO: Cedida

En esta misma línea, la periodista rapitense pone en valor que «uno de los mitos que también desmonta el documental es el exiguo papel que tuvo la Inquisición en la cacería de brujas en Catalunya. La mayoría de acusaciones venían por parte de los vecinos y vecinas de las poblaciones y las llevan a cabo los alcaldes locales. De forma que el más probable es que nosotros seamos descendentes de estos delatores y delatoras, una sociedad asustada que miraba de encontrar explicaciones en aquellas desgracias que les pasaban y que no entendían».

Investigadores y expertos

El documental Bruixes, la gran mentida resigue las consecuencias y herencias actuales de las dinámicas patriarcales que lo promovieron. Y por ello, cuenta con la intervención de diferentes voces expertas, como la de la psicóloga Alba Alfageme o la jueza Lucía Avilés, abogadas e historiadoras en diferentes campos

Así, el historiador Pau Castell destacó en el preestreno de la producción que «en Catalunya hubo un volumen tan grande de casos que la convirtió en el epicentro de la caza de brujas de Europa. Una caza que continúa en la actualidad, aunque en otras formas». Entonces, ¿hemos aprendido poco del pasado? «No hemos podido aprender porque desconocemos la historia de estas mujeres. Si el crimen del que fueron víctimas se ha silenciado hasta ahora, no es posible hacer cambios en estas estructuras de pensamiento que de manera sibilina se han ido transmitiendo, a lo largo de los siglos, y que hace que las mujeres que deciden vivir de una manera diferente de la más común, o aquellas más vulnerables o aquellas que se han visto en situaciones de violencia continúan siendo prejuzgadas, estigmatizadas y culpabilizadas. Es imposible evitar feminicidios actuales y futuros si no ponemos donde corresponde los feminicidios del pasado», concluye Joanna Pardos.

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