Los ladrones que aparcaban mal la moto en Torredembarra

La Policía Local arresta a dos hombres, de 51 y 22 años respectivamente, por un robo violento horas antes a una mujer en Roda de Berà

Jordi Cabré

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FOTO: DT

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Dos hombres y un destino... podría ser el título de la detención de dos presuntos ladrones en la madrugada de este jueves por la Policía Local de Torredembarra. Los acusados fueron descubiertos por una patrulla dentro de un cajero de esta ciudad, el que se encuentra en la esquina de la calle Antoni Roig y Francesc Moragues.

Allí estaban los dos bebiendo y fumando, protegidos de la lluvia y el frío de la noche sin ser conscientes de que estaban buscados por un robo que habían perpetrado horas antes a una mujer de 69 años en Roda de Berà. Ella salía de su coche, en la calle Hispano Suïssa, cuando iba a comprar en un supermercado. Los dos hombres montados en su ciclomotor se acercaron a la víctima. Uno con casco blanco, el otro rojo. Una mochila fucsia también daba color a la extraña pareja, uno vecino de Vespellay el otro de Creixell.

Los dos hombres se acercaron con el vehículo de dos ruedas y a pocos metros de la mujer, de espaldas a ellos, le gritaron. La víctima se giró al oír "señora" y en esta media vuelta, los ladrones le cogieron el asa de la bolsa y se la llevaron calle abajo, en dirección a Torredembarra.

La víctima dio el aviso del robo y una patrulla de la Policía Local de Roda de Berà se acercó al lugar de los hechos. La mujer no sufrió heridas, pero llevaba documentación, dinero, tarjetas y el móvil en la bolsa.

Las cámaras grabaron a los dos hombres con sus cascos, su mochila chillona y el modelo del ciclomotor. Y con esta descripción de vestimenta y vehículo se avisó a la Policía Local de Torredembarra. Allí se descubrió en la anulación de las tarjetas que los dos habían comprado tabaco y bebidas en dos tiendas. 

Tras anular las tarjetas, la víctima esperó a que hubiera un golpe de suerte. Y éste apareció de madrugada. La patrulla torrense vio la motocicleta apoyada en la pared, mal aparcada. Y entre la posición de ésta y los colores del chasis, sospecharon los agentes de que podían ser los ladrones de la tarde en Roda de Berà.

Los policías entraron dentro del cajero y pidieron la documentación. Antes pidieron refuerzos, ante lo que se intuía una detención de manual. Entre el cacheo apareció un móvil y ambos sujetos no supieron justificar su procedencia. Estaba claro que por el modelo y el color era el mismo que se había denunciado en Roda de Berà. 

Con el móvil, la descripción de los individuos y la motocicleta, los agentes torrenses tenían las pruebas suficientes para practicar el arresto y acusar a los dos individuos de un robo con violencia. El destino, en este caso no era la fiesta en el cajero con bebidas y tabaco que se habían montado. Quizá era otro más austero: unas horas incómodos en la celda de un calabozo.

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