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Iván Navarro, el bailaor de la política

Entrevista al nuevo concejal de Esports del Ayuntamiento de Vila-seca

Carmina Marsinach

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Iván Navarro, concejal de Esport de Vila-seca. FOTO: Alba Mariné

Iván Navarro, concejal de Esport de Vila-seca. FOTO: Alba Mariné

El Perfil. Iván Navarro Alguacil (1985), ha nacido y crecido en Vila-seca. Baila flamenco desde los cuatro años. A los 16 empezó a trabajar en el mundo de la hotelería y el sector turístico. Entonces también se afilió al PSC. Ahora compagina su trabajo como concejal con actuaciones de flamenco. 

Iván Navarro, de 35 años, es el nuevo concejal de Esport del Ayuntamiento de Vila-seca y portavoz del grupo municipal del PSC. Ha vivido y crecido en el barrio del Colomí, uno de los centros neurálgicos del municipio al que le tiene mucha estima y no cambiaría «para nada». 

Siempre ha estado muy vinculado al mundo de la cultura a través del baile. Empezó a bailar flamenco cuando tenía cuatro años con el Grupo Folclórico Virgen del Rocío. También había formado parte del Club d’Atletisme de Vila-seca donde había compartido pistas con el actual alcalde, Pere Segura. A los 16 años empezó a trabajar en el mundo de la hostelería en el bar Xiulet que había en la antigua estación de tren y también trabajo como recepcionista en un hotel. 

En esa misma edad decidió afiliarse a las juventudes del PSC de Vila-seca. Navarro relata que trabajar detrás de un bar fue una manera de «tener contacto directo con las problemáticas de la gente del día a día» y explica que por ese motivo le entraron ganas de dedicarse a la política «para poder ayudar a la gente». 

A día de hoy sigue dedicándose a sus dos grandes pasiones: el baile y la política. Ahora tiene un 60% de dedicación al Ayuntamiento en sus tareas como concejal y baila flamenco de forma profesional con la compañía de Mónica Novillo, de Salou. El edil baila tres horas al día entre ensayos y actuaciones por los hoteles de la Costa Daurada. 

Aunque la gente no lo entendiera es un pacto municipal que no tiene nada que ver con temas de ideología. Teníamos muchos puntos comunes

No fue hasta las elecciones del 2015 que fue como número 8 en las listas del partido socialista.  Tras los comicios se fue a vivir un año y medio en Sevilla y estuvo un poco desvinculado del partido. Cuando volvió siguió trabajando por el grupo socialista hasta que este año fue escogido tras una votación de la militancia para encabezar el proyecto del partido. 

El sucesor de Josep Poblet, Pere Segura, perdió la mayoría absoluta tras las elecciones de mayo. El PSC hizo un pacto de gobierno con el partido del edil que generó malestar entre la militancia socialista porque tampoco daba mayoría al equipo de gobierno. «Después de casi 40 años en la oposición, tenemos la oportunidad de entrar en el gobierno con un pacto, que aunque la gente no lo entendiera, es un pacto municipal que no tiene nada que ver con temas de ideología», apunta Navarro que señala que ambos partidos tenían muchos puntos en común en sus programas y considera que era una forma de «encabezar proyectos y poder ayudar a la gente de primera mano (...) esta oportunidad no se podía dejar escapar». 

De hecho, el edil pone de manifiesto que tan solo hubo dos bajas en el partido y asegura que recientemente se han registrado cinco nuevos afiliados. 
Confiesa que estos primeros meses «todo ha sido muy nuevo» y entrar a formar parte del equipo de gobierno con responsabilidad ha sido «sorprendente». 

Uno de los principales que encabeza es la remodelación del Estadi Municipal, «una ciudad deportiva que cambiará completamente el mundo deportivo en Vila-seca», dice Navarro. Ahora el proyecto está en licitación y se está llevando a cabo el proceso de adjudicación entre las 11 empresas que se presentaron. El edil también trabaja para consolidar el deporte de base. 

Navarro considera que ahora las cosas han cambiado y en el Ayuntamiento hay más transparencia y consenso con todos los grupos. 

¿Qué le falta a Vila-seca?
Un poco más de ocio nocturno para los jóvenes, que no tengan que salir fuera del municipio. Todos los que hemos vivido en Vila-seca hemos tenido que salir por Tarragona, Reus o Salou. Tendríamos que buscar el lugar adecuado para que no haya molestias con los vecinos. Es una ciudad de 23.000 habitantes, y es  una lástima que la gente se vaya del municipio para divertirse. 

¿Cómo vende la ciudad a sus amigos de fuera?
Siempre les digo que tenemos un lugar estratégico. Estamos a un paso de la playa, tenemos a Tarragona y Reus a 5 minutos, un aeropuerto cerca y la estación del Camp a 20 minutos (…) Es un lugar dónde se vive muy tranquilo. Es un pueblo grande, todos nos conocemos y esto le da este encanto especial. Tenemos oferta gastronómica impresionante, muchos espacios verdes, cultura, tenemos comercios, industria, etc.

¿Qué fiesta no se puede perder?
El Seguici del Cós de Sant Antoni y de la Festa Major d’Estiu. Me encanta ver a los niños gozando de Els Gegants, el Cavall Alat, L’Esbart Dansaire, los Castells… Se están volviendo a recuperar cosas que hacía muchos años no se hacían.

¿Con qué elemento festivo se queda?
Siempre les he tenido mucha estima a los Gegants. Me acuerdo con mucho cariño cuando en la escuela pintábamos al Toni y La Pineda. Es un elemento que siempre ha representado a Vila-seca en muchos lugares.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre?
Me encanta viajar. Viajo mucho por la zona de Tarragona, por lugares cercanos que no estén masificados, me encanta la tranquilidad. Prades es de mis lugares preferidos. Y ahora estoy descubriendo el mundo de los musicales y me gustaría conocerlo más. 

¿Hace deporte?
Aparte del flamenco, no tengo mucho tiempo. Me gusta salir a correr cuando puedo. Con la compañía de flamenco sí que bailo unas  tres horas al día entre ensayos y actuaciones en los hoteles.
 

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