El torrense que celebró la mayoría de edad con una deuda de 2.000 euros

Un joven se enfada con los responsables de un supermercado porque lo echan antes de poder hurtar productos. Como venganza tira varias piedras en la puerta de acceso e hiere a un cliente. La factura de los destrozos es de 1969, 39 euros 

Jordi Cabré

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Imagen del cristal fracturado en la entrada del supermercado de Torredembarra. FOTO: cedida

Imagen del cristal fracturado en la entrada del supermercado de Torredembarra. FOTO: cedida

En la tarde del 27 de diciembre, en el supermercado situado en el número 7 de la calle Comtes de Santa Coloma de Torredembarra se solicitó la presencia de una patrulla de la Policía Local. Dos jóvenes, uno de 18 recién cumplidos y otro de 12 habrían intentado robar productos en el interior. Al ser descubiertos y echados del local, el mayor de edad habría lanzado piedras grandes contra la puerta de cristal del supermercado, rompiéndolo.

Los hechos ocurrían a media tarde. El vigilante de seguridad detectó la presencia de los dos jóvenes y ya los conocía de presuntos hurtos en el pasado. Se les invitó a marchar antes de que intentaran llevarse comida u otros productos.

El menor se quedó al margen, pero el mayor de edad quiso vengarse lanzando piedras contra la puerta. Fueron unas cuantas. Uno de los clientes recriminó la actitud del joven y recibió una pedrada en la espalda, afortunadamente con heridas leves. Las otras piedras terminaron agrietando el cristal de la puerta corredera, dañando este acceso. El joven, satisfecho con el acto vandálico, se marchó y a la llegada de la patrulla de la Policía Local ya no estaba ni él ni su adolescente acompañante.

Al día siguiente, 28 de diciembre, la responsable del supermercado se personó en dependencias policiales con la factura del cristal y un CD con imágenes de la puerta rota y del presunto autor, perfectamente reconocible.

La patrulla averiguó su identidad y donde residía; y le llamó para que se personase en la comisaría. Una vez allí, fue detenido acusado de un delito de daños y otro de lesiones leves. El acompañante no fue requerido, ya que no fue autor de ninguna de las pedradas recogidas por las cámaras de seguridad y los testigos.

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