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Conocer el litoral de La Pineda desde el mar

Pla Educatiu d’Entorn. Familias de Vila-seca descubrieron este fin de semana el pasado, el presente y el futuro de la costa del municipio 

Carmina Marsiñach

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Manuela Moya explicando la historia del litoral . FOTO: F. Acidres

Manuela Moya explicando la historia del litoral . FOTO: F. Acidres

Decenas de familias de Vila-seca pudieron descubrir este fin de semana la costa de La Pineda desde una perspectiva diferente: desde el mar. Se trata de una de las actividades que se organiza la concejalía de Ensenyament a través del Pla Educatiu d’Entorn. 

Inicialmente esta actividad empezó en formato conferencia en el Centre Cívic de La Pineda. «Pero entonces no sé por qué no se apuntaba tanta gente», bromeaba la concejal de Ensenyament, Manuela Moya antes de iniciar el viaje desde el Serrallo hasta Cap Salou. Ella fue la encargada de explicar el pasado, el presente y el futuro del litoral de La Pineda durante el trayecto. 

Históricamente la playa de La Pineda se alimentaba de los sedimentos del río Francolí. «Hay quién aún recuerda cuando la Laboral tenía playa», apuntaba Moya. En el siglo XV estas tierras próximas al río fueron trabajadas por los monjes de Poblet. Para poderlas cultivar elaboraron un sistema de drenaje con una serie de canales que se iban vaciando en una acequia central que depositaba el agua al mar, un sistema que aún funciona hoy en día. Pero no tardaron en abandonar la zona por los ataques piratas. 

Las familias a su llegada a Tarragona. FOTO: Fabián Acidres

Con los años el Port de Tarragona ha ido ganando terreno hacía el mar. ¿Pero cómo ha afectado su construcción a la playa de La Pineda? Las instalaciones del Port han cortado las aportaciones de arena que hacía de forma natural el río Francolí. Por ello cada año una draga extrae arena del fondo del mar y la vierte en la orilla. Moya puntualizó que el Ayuntamiento «no paga ni un euro» por la reposición de arena, sino que es el Port quién asume los costes ya que «resta obligado a restituir la afectación negativa que tiene su crecimiento en nuestra playa». 

En un futuro el Port prevé nuevas actuaciones. Moya explicó que para que para que Repsol pudiera renovar la concesión del pantalán, que se encuentra en el término municipal de Vila-seca, desde el Ayuntamiento exigieron que incrementaran las medidas de seguridad. El objetivo es evitar posibles fugas de alguno de los barcos durante las maniobras de carga, aunque la concejal expuso que ya se está utilizando tecnología punta para poderlas detectar rápidamente. 

Se explicó el futuro proyecto del dique y contradique de Els Prats y el de la ZAL del Port 

El Ayuntamiento pidió que creciera el contradique de Els Prats de modo que si hubiera algún accidente, la fuga quedaría dentro del puerto, se podría limpiar y no nos llegaría a la playa. 

Según la concejal de Ensenyament, esta nueva infraestructura tendrá «la virtud» de que podrá acoger la futura terminal de cruceros provisional. La construcción del dique y el contradique de Els Prats supondrá una inversión entre 40 y 50 millones para el Port de Tarragona. 
En la zona de Els Prats es donde el Port tiene previsto ubicar su futura zona de actividades logísticas, un proyecto que se aprobará en los próximos meses. 

Tras repasar la actividad industrial, Moya quiso destacar los espacios verdes del litoral. Con el Pla d’Ordenació Urbanística del 1993 decidieron que la primera línea de costa fuera lo más verde posible. Por ello adquirieron los terrenos del Pinar del Perruquet para conservarlo y evitar que fuera edificable. 

La construcción del Aquopolis en 1987 también marcó un punto de inflexión para el municipio «como destinación turística y familiar de calidad», apuntó Moya. 

Pero según la edil, tres decisiones supusieron un cambio importante para el futuro de Vila-seca: el cierre del vertedero de residuos urbanos que había en el Parc de la Torre d’En Dolça, la llegada del agua del Ebre en 1989 y la constitución de la URV. 
Durante el viaje de vuelta los asistentes pudieron degustar un pequeño pica-pica con mejillones incluidos. En la actividad, totalmente gratuita, también asistieron los concejales Pere Segura y Esmeralda Núñez. Para muchos fue un día especial ya que nunca habían subido en un barco. 

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