Navidades felices en el Nou Estadi

Hace un año el Nàstic ocupaba los puestos de descenso a Tercera, hoy es líder del subgrupo A del grupo III

Juanfran Moreno

Whatsapp
Los jugadores del Nàstic celebran el tanto del empate ante el Espanyol B.

Los jugadores del Nàstic celebran el tanto del empate ante el Espanyol B.

Hoy justo se cumple un año de la situación más crítica que ha vivido el Nàstic en la última época. El conjunto grana caía por 0-2 en el Nou Estadi frente al Hércules y con la derrota provocaba que los tarraconenses terminaran el año en puestos de descenso. Un contexto infernal que provocó que la afición grana explotara y señalara a la directiva como principales culpables. De eso ya ha pasado un año. 365 días en los que el mundo ha cambiado por completo por la aparición del coronavirus y en los que la entidad tarraconense le ha ido dando la vuelta poco a poco a la situación hasta vivir uno de las navidades más tranquilas que se recuerdan en años. Líder del subgrupo A, máximo goleador de la Segunda División B y equipo con mejor diferencia de goles junto al Ibiza con +11.

Hay varios factores que han propiciado que el Nàstic despide el 2020 y vaya a recibir el 2021 como líder del subgrupo A del grupo III. Muchos grandes y pequeños detalles que han servido para arropar a la entidad en una estabilidad que se añoraba. Ahora más que nunca todos parecen caminar juntos en el objetivo de ascender a Segunda B Pro y pelear duramente por regresar al fútbol profesional.

Banquillo blindado

La realidad es que uno de los principales argumentos para explicar el porqué de este buen momento del Nàstic está en el banquillo. Toni Seligrat llegó la pasada temporada y le dio un gen competitivo que se había añorado. En pleno proceso acabó la temporada por la pandemia, pero el técnico valenciano se había ganado comenzar un proyecto desde cero.

En los primeros partidos de liga no se arrancó con tanta brillantez como en la pretemporada y aparecieron dudas sobre la continuidad del entrenador grana, pero fue cuestión de ganar al Andorra y comenzar una racha de resultados positivos que le han dado todavía más fuerza a Seligrat. Ahora ya nadie le discute y cada semana que pasa es más respetado por todos. El equipo compite como siempre y encima juega bonito. Defiende bien y ataca mejor. Es un piano al que siempre sabe tocar la pieza exacta. Se puede decir sin titubeos que el técnico valenciano es el actor más reforzado del 2020 en el ecosistema Nàstic.

Acierto en los fichajes

Otro factor importante para darle la vuelta a la situación han sido los fichajes. En el mercado de invierno de 2020 el equipo ya se reforzó con piezas interesantes (Miranda, Tienza, Carbia, Rueda, Ribelles…) y en esta pasada ventana estival el salto que le ha dado a la plantilla es evidente. Por fin se ha acertado en aquellos fichajes claves, con la excepción de Wilfred. Joan Oriol, Álex Quintanilla, Marc Trilles, Gonzi y Francesc Fullana están respondiendo a las expectativas que generaron sus fichajes y todos han sido claves en alguna actuación del equipo durante esta casi primera mitad de la temporada.

Calidad y cantidad de plantilla

El cuerpo técnico, los fichajes y los jugadores que siguen de la temporada pasada permiten tener al Nàstic una plantilla de mucho talento y con fondo de armario. No es casualidad que los granas sean el equipo con más mordiente de todo el bronce con 18 goles, solo hayan encajado siete tantos en nueve jornadas y tengan una diferencia de +11. Eso lo explica principalmente el talento y la personalidad de un equipo que en las buenas arrasa y en las malas siempre compite.

Vestuario unido

Más allá del talento y fondo de armario de la plantilla, uno sigue la actualidad del Nàstic y el día a día y hacía años que no observaba desde fuera tanta unión en un vestuario. La realidad es que el equipo es una auténtica piña en líneas generales y todos reman para conseguir un mismo objetivo. La unidad que transmite el equipo sobre el verde también existe de puertas para dentro y ya lo dicen que todo equipo campeón necesita un vestuario unido. El conjunto grana lo tiene y esa es otra de las claves que explican la buena dinámica en la que viven.

Fortín desierto

El Nàstic no ha sufrido los efectos de que juegue los partidos en el Nou Estadi sin el aliento de su público. Al contrario, su rendimiento en casa está siendo descomunal y todavía no conoce la derrota con cuatro victorias y un solo empate. De hecho, el conjunto tarraconense no sabe lo que es perder en casa en todo el 2020 y cerrará el año así.

Temas

  • Nastic

Comentarios

Lea También