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Juzgado un ‘sin papeles’ por contratar a otro en Campclar

Aprovechó que la víctima necesitaba trabajo para renovar su permiso de residencia. Le pidió 4.500 euros a cambio de darle un empleo

Àngel Juanpere

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Uno de los bares del procesado estaba en la Rambla Ponent. Foto: DT

Uno de los bares del procesado estaba en la Rambla Ponent. Foto: DT

Un ciudadano de nacionalidad india, en situación irregular en España, será juzgado el próximo 7 de octubre en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona acusado de haber contratado a un pakistaní, al que le estaba a punto de caducar su permiso de residencia, por lo que necesitaba un contrato. El acusado se lo habría ofrecido a cambio de 4.500 euros.

El fiscal considera que los hechos constituyen un delito contra los derechos de los trabajadores y le pide dos años de prisión y el pago de una multa de 1.440 euros. De todas formas, el fiscal solicita que se sustituya la pena de cárcel por su expulsión de España, país al que no podría volver antes de cinco años. Y en caso de no ser encarcelado, que se traslade a un centro de internamiento de extranjeros para asegurarse su expulsión del país.

El acusado era administrador de dos sociedades, ‘Si Rajneesh Kumar y Sunir Kumar’ y ‘Bhavik 2008 SL. Tenían sus centros de trabajo en una bar de la calle Riu Anoia y en otro de la Rambla Ponent, en Campclar. El procesado, según la Fiscalía, era conocedor de que el pakistaní necesitaba, como requisito indispensable para renovar su permiso de residencia y trabajo en España, el haber cotizado en el régimen de la Seguridad Social el periodo mínimo. Por ello, pidió al denunciante 4.500 euros a cambio de contratarle en alguna de sus empresas, para que de esta manera conseguir la cotización de dicho periodo.

Pero como la víctima no disponía de dicha cantidad, acordaron que trabajaría cobrando un salario sensiblemente inferior al que le correspondería. El 23 de mayo de 2014 suscribieron dicho contrato de trabajo por un periodo de tres meses, prorrogado hasta el 22 de febrero de 2015, en calidad de ayudante de camarero, cuando realmente desempeñaba el trabajo de cocinero. La jornada laboral estipulaba diez horas semanales, cuando en realidad trabajaba 10 y 11 horas diarias, sin disfrutar de vacaciones ni del pago de horas extraordinarias.

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