Un vuelo de treinta años

El Club Rugby Tarragona ha editado el libro '30 anys de Voltors', escrito por Xavi Roca, en que narra los momentos clave de la entidad desde su fundación hasta los éxitos más recientes

Iñaki Delaurens

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Imagen de las actividades lúdicas que realizaba el club en el campo de la Laboral. FOTO: CLUB RUGBY TARRAGONA

Imagen de las actividades lúdicas que realizaba el club en el campo de la Laboral. FOTO: CLUB RUGBY TARRAGONA

1987. Un autobús de matrícula inglesa estaciona en el aparcamiento de la Laboral. En él viajan los jugadores del Civil Service Rugby Football club, fundado en 1922 por el personal del Northern Ireland Service. Ese equipo de renombre y con años de experiencia se viste de corto para un amistoso ante la mirada de medio centenar de personas. Los anglosajones pierden (24-12). El Club Rugby Tarragona, a base de emoción y agresividad, gana en el primer partido de su historia.

El club nació del hambre de Jordi Frisach, Albert Gómez y Tito Roda, ya cansados de coger el coche hasta Reus, cuando jugaban en el Deportiu. El pasado diciembre, los Voltors celebraron el 30 aniversario de su fundación. En motivo de la efeméride, el CR Tarragona ha editado el libro 30 anys de Voltors –disponible en la libreria Capona–, escrito por su exjugador Xavi Roca, que ayer se presentó en el Ayuntamiento tarraconense. Se lee como una sucesión de anécdotas que reflejan la idiosincrasia del club. Un viaje entre amigos, recuerdos dulces y amargos, y en el que la cerveza se convierte en un acompañante de lujo.

Uno de los primeros debates que aparecen en cualquier formación de un club deportivo son los colores. En el CR Tarragona fue una elección fácil. Algunos de sus primeros jugadores también eran castellers de la Colla Jove Xiquets de Tarragona. La cuestión surgió tras un entrenamiento al que muchos llegaron después de un ensayo casteller. En ese vestuario por lo menos había seis hombres vestidos de lila jove. La decisión estaba tomada. ¿Y los pantalones? Negros, como la faja.

El libro rememora los primeros años de competición del entonces Tarragona International House y sobre todo la influencia de sus primeros entrenadores: Miquel Bonet, Diego de Orbaneja, Mari León, Dani Domènech, el ya mencionado Albert Gómez o Fernando López; hasta los más recientes como Hervé Boulais, que dejó el club hace pocos meses. También repasa los presidentes tienen un papel importante desde Jordi Frisach a Andrés Lechuga.

Uno de los capítulos más duros se vivió en 1991, cuando la expulsión del campo de la Laboral marca el inicio del éxodo. Algunos piensan en tirar la toalla, pero el amor por el rugby es demasiado intenso. Se establece una base temporal en las instalaciones del K2, en Gavà. Algunos partidos se juegan en el campo del Reus.

Empieza una larga batalla contra la indiferencia del consistorio tarraconense para conseguir terrenos. Primero se establece en el interior de la pista de atletismo de Campclar y se viven situaciones como entrenar en un parking de cemento o la Plaça de la Font, como medida de presión. Obtienen un terreno precario y pedregoso, más bien de un escenario postbélico que deportivo. La regidoría de deportes abre los ojos y el 29 de diciembre del 1996 se inaugura el campo en buenas condiciones.

El CR Tarragona es como una familia. Las relaciones no se terminan tras los partidos, sino que tienen continuidad sobre todo cuando cae la noche. Tras una cena de gala celebrada en Orleans (Francia), después que equipos galos y escoceses cantaran sus himnos nacionales, tres voltors entonaron la habanera Rosina de un verde palmar, en homenaje a las despedidas de soltero que celebraban y en que cantaban la canción a las novias de los jugadores.

Pero hay dos recuerdos que destacan sobre el resto en la memoria colectiva del club. Uno es la victoria en la Copa Catalunya Sud ante el Reus, después de haberla perdido por tres años. El otro, el triunfo en la final del play off de ascenso a Primera Catalana contra el Químics de Barcelona, en que Jere decantó el duelo para los Voltors con un try en el último minuto.

Durante estos años el club ha crecido contando con una escuela, sección femenina y realizando una labor de integración en las aulas. Desde esos jugadores del Reus Deportiu que se cansaron de la carretera hasta la victoria del campeonato de Primera Catalana de 2014/15, uno de sus triunfos recientes, ha llovido mucho. Con el mismo cariño que el CR Tarragona ha sentido por este deporte, 30 anys de Voltors narra su historia.

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